VACACIONES
Las Islas Cíes para novatos: cinco cosas imprescindibles que meter en la mochila
Un kit básico, pero indispensable, para que la niebla, la basura, las fuentes o el sol no te arruinen el viaje al paraíso gallego

Viajeros llegando al muelle de las Islas Cíes, pegado a la famosa playa de Rodas. / Alberto Blanco

Viajar a las Islas Cíes comienza bastante antes de poner un pie en el barco. Primero, porque en temporada alta es necesario obtener la correspondiente autorización de la Xunta de Galicia —puedes consultar aquí cómo tramitarla— y también comprar el billete en una de las navieras autorizadas. Resuelto el papeleo, llega la parte verdaderamente importante: preparar la mochila con al menos cinco cosas imprescindibles (si te las dejas atrás, podrías arrepentirte).
Las ganas de conocer Rodas, el arenal que The Guardian situó en 2007 en lo más alto de su lista de playas del mundo y que estre año sufrió un pequeño susto contaminante, ocupan muy poco, pero no protegen del sol, quitan la sed ni abrigan durante el viaje hacia el archipiélago que defiende la Ría de Vigo.
Estas son las cinco cosas que conviene llevar a las Islas Cíes para disfrutar del paraíso gallego sin sobresaltos.
El kit imprescindible en Cíes
- Bolsa de basura: todo lo que va, debe volver.
- Agua: No escatimes si no quieres pagar.
- Calzado cómodo: Si vas más allá de Rodas.
- Crema solar: El sol pega con ganas en Cíes.
- Chaqueta: Tu as en la manga.
1. Una bolsa para traer de vuelta la basura
En las Islas Cíes no hay papeleras. La norma es tan sencilla como fácil de recordar: todo lo que va contigo debe regresar contigo.
Por eso es recomendable meter en la mochila una bolsa en la que guardar envoltorios, botellas, servilletas y cualquier otro residuo generado durante la visita. Una vez de vuelta, podrás depositarlo en los contenedores del puerto de origen.

Foto de archivo de voluntarios recogiendo basura en las Islas Cíes. / Vía Láctea
La bolsa apenas ocupa espacio y evita acabar recorriendo media isla con un envoltorio vacío en una mano y una piel de plátano en la otra. Además, abandonar basura en un parque nacional no solo es una mala idea: está prohibido –en este enlace puedes consultar todas las prohibiciones que hay en Cíes–.
¡Ojo con las gaviotas!
Las gaviotas –y particularmente las de Cíes– dominan perfectamente el autoservicio. Si detectan comida desprotegida, pueden acercarse con bastante más decisión de la que agradecerá tu bocadillo. Y si te alojas en el camping, no te confíes: son capaces incluso de abrir cremalleras.

Una gaviota «robando» comida en una terraza. / Rafa Vázquez
No hay que alimentarlas, perseguirlas ni molestarlas. La mejor estrategia consiste en guardar bien la comida y mantener cerradas las bolsas. Una bolsa abierta junto a la toalla puede convertirse rápidamente en el bufé libre más concurrido de Rodas.
2. Agua suficiente para pasar el día
Puede que te encuentres alguna fuente, pero su agua carece de garantía sanitaria. En otras palabras: no debes contar con ellas para beber.
Debes llevar agua desde casa, especialmente si tienes previsto realizar alguna de las rutas de senderismo. También es posible comprar botellas en los establecimientos hosteleros de las islas y en la tienda del camping, aunque llevar tu propia provisión permitirá comenzar el día sin depender de horarios o colas. Una botella pesa. Una subida al faro sin agua, bastante más.

Una de las fuentes que hay en Cíes. / Alberto Blanco
3. Protección solar... aunque haya nubes
En las Islas Cíes el sol pega. Y pega mucho. ¡Y cuidado!: aunque el día esté algo nublado, no te confíes. ¡Engaña! Si no quieres ponerte como un camarón y aprecias tu piel y tu salud, no escatimes en crema solar.
Un consejo: si te la echas en el barco o antes de subir a él ganarás tiempo y llegarás ya bien protegido. Por supuesto, gorros, viseras, gafas de sol, sombrillas... también son recomendables.

Plano de las islas Cíes. / Parque Nacional Illas Atlánticas
4. Calzado cómodo
Las Islas Cíes son mucho más que la playa de Rodas. El arenal está situado junto al muelle y permite organizar una jornada puramente playera, pero basta con alejarse unos minutos para comprobar que el archipiélago también es territorio de caminos, pendientes y rutas.

Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia
Si tu único plan consiste en colocar la toalla sobre la arena, darte un baño y no moverte hasta la salida del barco, las chanclas pueden ser suficientes. Pero para visitar el Alto do Príncipe, Pedra da Campá, el faro de Cíes o cualquiera de los arenales más alejados, necesitarás un calzado cómodo y con buena sujeción.
No es necesario acudir equipado como si fueras a coronar el Himalaya: unas zapatillas deportivas cómodas suelen bastar para completar las rutas señalizadas con mayor seguridad.
5. Una chaqueta, sudadera o cortavientos puede salvarte el día
Puede parecer extraño meter ropa de abrigo en la mochila cuando el plan consiste en pasar el día en la playa, pero en las Cíes el jersey nunca está de más.
El viento puede aparecer en las zonas más expuestas y la niebla puede nublarte y refrescar el día. Llévate una rebequita por si refresca. Lo agradecerás. Puede que no la uses en todo el viaje, pero será tu as en la manga. Y es impredecible.

Jorge Calderón
Además, probablemente quieras ir en la cubierta superior del barco para disfrutar de las magníficas vistas de la Ría de Vigo. Y ahí también puede hacer bastante frío. No te arrepentirás (ni de ir en la cubierta superior, ni de llevarte un chaquetita).
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