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Una ermita de mármol en el corazón verde de Galicia: la única iglesia románica de este material en toda España y levantada por templarios

Esta construcción tan particular y rodeada de leyendas se encuentra a solo dos horas de Vigo

Sobre esta iglesia se cuenta leyendas como la de que fue construida por el diablo.

Sobre esta iglesia se cuenta leyendas como la de que fue construida por el diablo. / Wikipedia

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En las montañas del sur de Lugo, cerca de donde miles de peregrinos deciden cada año empezar su Camino de Santiago, encontramos una pieza de arquitectura tan única como misteriosa. Esta ermita de mármol blanco —oscurecido en el exterior como solo los edificios bañados por la lluvia saben estar— es la única iglesia construida en este material de toda España.

Levantada con piedra caliza y mármol, la particularidad del material y el aspecto prístino que presentaba la edificación en su origen dio pie a muchas leyendas, entre ellas, la de que había sido levantada por el mismo diablo.

Para quien todavía no lo sepa, hablamos de la Iglesia de San Pedro Fiz, una iglesia románica de finales del siglo XII declarada Bien de Interés Cultural (BIC), ubicada en la parroquia de Hospital, dentro del municipio lucense de O Incio.

Una iglesia blanca en una fortaleza de templarios

El origen de la iglesia de San Pedro Fiz lo encontramos en la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, también conocida como Orden de los Caballeros Hospitalarios y que tiene su origen en la época de las cruzadas. La edificación formaba parte de un conjunto amurallado formado por una fortaleza, hospedería y hospital, que servían para dar asistencia a peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela.

El conjunto cuenta con más particularidades que la de sus materiales. Esta iglesia estaba preparada para cualquier imprevisto, algo que demuestran las dos torres defensivas que la custodiaban. Una de ellas terminó convertida en torre de campanario, mientras que la otra terminó siendo un panteón para los señores de Quiroga.

En la fachada principal del edificio podemos ver una trabajada portada románica, mientras que el tímpano de la iglesia luce la cruz de Malta, símbolo de la Orden Hospitalaria de San Juan. Su interior también guarda sorpresas: la tumba de fray Quiroga, un altar de piedra, una talla de la Virgen del siglo XIV y otra que muestra a Cristo y que se remonta al XIII; así como una particular crucifixión labrada en piedra que se cree que puede remontarse a la época paleocristiana.

Interior de la iglesia.

Interior de la iglesia. / Turismo de Galicia

En el interior se puede contemplar «la tumba de fray Quiroga, un altar en piedra, una talla de la Virgen que data del siglo XIV, otra de Cristo del XIII y una singular crucifixión en piedra que se cree se remonta a época paleocristiana», destaca National Geographic.

La naturaleza que rodea la ermita

Más allá del conjunto arquitectónico, la vista de la ermita también impresiona por la naturaleza que la rodea. Bosques de ribera, multitud de senderos por la montaña y el agua saltando entre las piedras como música de fondo. Sobre esto último, no podemos dejar de mencionar la cascada de San Pedro de Fiz, cayendo con aire místico sobre una poza de agua cristalina.

Cerca de esta zona, también encontramos la aldea de A Ferreira, todo un tesoro etnográfico y arquitectónico de Galicia. Se trata de un pueblo que parece tallado entero en piedra, bañado por arroyos que fueron testigo y parte importante de la historia de la artesanía local. Su atractivo la convierte en uno de los puntos más destacados de la Ruta do ferro, un recorrido para los amantes del senderismo que enlaza los lugares principales de la industria minera de la región.

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