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El pueblo con el lago artificial más grande de España está en Galicia: raíces medievales y una ruta ideal para el ciclismo de montaña

Con una profundida de más de 200 metros y 18 kilómetros de perímetro, el entorno de este lago es perfecto para hacer deporte en la naturaleza

El lago artificial más grande de España se encuentra en Galicia.

El lago artificial más grande de España se encuentra en Galicia. / minariasostible.gal

En el corazón de Galicia, cerca de todo un paraíso natural como las Fragas do Eume, encontramos un lago creado por la actividad humana. Pero no se trata de un lago cualquiera, sino del lago artificial más grande de España, situado en el municipio coruñés de As Pontes.

En una localidad de 10.000 habitantes surcada por el río Eume y la increíble belleza natural que deja a su paso, este lago capta la atención de todos los visitantes. Y es que no se trata solo de una imponente masa de agua, también es el reflejo de la historia de un pueblo que se puede rastrear hasta el medievo.

De ser un importante enclave comercial en la Edad Media, la historia de As Pontes pasó de ser la de un lugar de paso para peregrinos hasta convertirse en un importante centro minero e industrial de Galicia del que el lago y las imponentes torres de su central térmica de Carbón.

La presencia de este espacio también es todo un aliciente para los deportistas. Y es que, además de las rutas de senderismo que lo recorren, aquí encontramos la Bidegorri gallega: 42 kilómetros de ruta sin asfalto alrededor de este lago, todo un regalo para los amantes del ciclismo de montaña.

El lago artificial más grande de España

Inaugurado en mayo de 2012, lo que hoy conocemos como el lago de As Pontes fue un día una de las minas a cielo abierto de lignito más grandes de Europa. Esta mina alimentaba la central de Endesa en el pueblo, un motor económico para toda la zona que dejó un hueco enorme en la comarca (figurada y literalmente) cuando cesó su actividad.

Cuando la mina cerró surgió una alternativa para darle una segunda vida: llenar el gigantesco cráter con agua de lluvia y ríos. La concreción de esa idea se traduce en un espacio natural sorprendente, como explica la oficina de turismo local: «Tiene una longitud de 5 kilómetros, un ancho de 2 kilómetros y un perímetro de 18 kilómetros, de los que casi la mitad son un paseo de acceso público».

En este perímetro encontramos playas artificiales, zonas de baño y multitud de rutas. Asimismo, el ecosistema ha podido recuperarse poco a poco con la llegada al lago de numerosas especies de aves y peces.

La Bidegorri gallega: 42 kilómetros de bici por la naturaleza

Alrededor de este lago podremos disfrutar de 42 kilómetros de ruta en bicicleta en la conocida como «Bidegorri gallega». Aquí encontraremos partes muy técnicas, subidas exigentes y bajadas de infarto. Se trata de un recorrido que requiere algo de experiencia en el BTT, pero sus arroyos, la belleza del monte y la impresionante vista del lago desde el mirador que corona la ruta valen la pena.

En este mirador encontraremos una escultura en forma de corzo, Castrorroibo, relacionado con una leyenda local y hoy en día emblema de esta ruta. El recorrido parte desde la parte alta de la playa del lago artificial de As Pontes y nos encontraremos con desniveles de 1.000 metros de pendiente acumulada, por lo que se aconseja no hacer la ruta en solitario si no se conoce bien y descargar el track GPS para no perderse. El recorrido total nos llevará unas cuatro horas.

Este recorrido de cuatro horas es todo un desafío para los amantes del BTT.

Este recorrido de cuatro horas es todo un desafío para los amantes del BTT. / Facebook

Entre bosques autóctonos, saltos de agua, pasarelas y cascadas; la ruta también es un repaso de la historia local. Muchas de las zonas que atravesaremos son terrenos expropiados en los que todavía se pueden ver restos de la explotación minera que fuera motor de la zona en el pasado.

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