El precioso y desconocido pueblo medieval de Galicia perfecto para una escapada: menos de 500 habitantes, buena comida y un castillo del siglo XII
Esta localidad es toda una joya oculta del patrimonio y la naturaleza gallega

Este castillo del siglo XII, cargado de historia, domina la vista del pueblo desde lo alto. / C.V.
Galicia cuenta con un sinfín de pueblos cargados de magia entre los que escoger para disfrutar de una escapada durante este invierno. Esta inmensa lista de opciones hace posible además que no sea necesario acudir a los sitios más visitados.
Las rutas del Camino de Santiago, las Fragas do Eume o la Ribeira Sacra son solo algunos de los parajes más populares, pero ni mucho menos los únicos que te harán enamorarte de Galicia.
Un gran ejemplo de esto es Vilasobroso, una parroquia de Mondariz (Pontevedra) llena de encanto y muy desconocida. Esta localidad de origen medieval a solo media hora de Vigo destaca por contar con el castillo de Sobroso, una fortaleza que se remonta al siglo XII y que domina la vista del pueblo desde lo alto del monte Landín.
El castillo de Sobroso: una joya medieval cargada de historia
La ubicación del castillo de Sobroso, a 334 metros sobre el nivel del mar, lo convierte en el mirador ideal desde el que observar Vilasobroso y sus alrededores. Este núcleo de menos de 500 habitantes esconde toda una joya medieval en uno de los conjuntos patrimoniales más particulares de Galicia.
La fortaleza que podemos ver hoy en día es una reconstrucción del siglo XV dirigida por Pedro Madruga, después de que la Revuelta Irmandiña de 1467 arrasara la construcción original. Aunque durante siglos el edificio experimentó muchos cambios, podemos rastrear su origen hasta el siglo XII.

Desde lo alto del castillo tendremos una espectacular vista del pueblo y sus alrededores. / Turismo de Galicia
En la Historia compostelana se recoge un episodio con el castillo de Sobroso como protagonista. Según el texto (y en parte la leyenda), la reina Doña Urraca habría sido sitiada en este castillo por Doña Teresa de Portugal y el conde Pedro Froilaz de Traba en el año 1117. La tradición relata que habría logrado escapar por un pasadizo subterráneo que la llevó hasta el río Tea.
Aunque desde el siglo XVII el lugar quedó abandonado y llegó a estar en ruinas, un vecino de la localidad, Alejo Carrera, impulsó su restauración. Desde 1949 está declarado como Bien de Interés Cultural, formando parte de un entorno de gran valor natural y cultural junto al geodestino O Condado-Paradanta.
Un pueblo para disfrutar de la comida y la naturaleza
Ni Mondariz es solo su balneario ni Vilasobroso destaca únicamente por su castillo. Si visitas este rincón de Galicia no puedes dejar de pasar por O'Rianxo, un restaurante familiar que lleva décadas haciendo las delicias de vecinos y visitantes. El local destaca por su cocina tradicional, elaborando con maestría platos como el bacalao O Rianxo, el rape con almejas, el entrecot de buey o el jabalí con castañas.
Además, en Sobroso coexisten dos museos: el primero lo constituye la fortaleza medieval y el segundo lo encontramos en el exterior. La gran diversidad de flora y fauna de la zona crea un museo vivo que podremos descubrir gracias a una senda que rodea el castillo. En nuestro camino podremos encontrarnos robles, acebos, el árbol del alcanfor, alcornoques y distintos frutales; todos ellos poblados de aves y reptiles que encuentran aquí todo un paraíso.
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