Seis jardines que son arte. Seis parajes naturales que despiertan los sentidos. Seis vergeles emblemáticos para enamorarse (todavía más) de Galicia. Se trata de los incluidos en el Itinerario Europeo de los Jardines Históricos que reconoce el valor histórico, artístico y social de estos recintos.

En la provincia de Pontevedra hay seis: Castillo de Soutomaior, Pazo de Oca, Pazo de Rubianes, Pazo Quinteiro da Cruz, Pazo Quiñones de León y Pazo de Lourizán..

Castillo de Soutomaior

Vista de los jardines del Castillo de Soutomaior. Turismo Rías Baixas

Los amplios jardines de la fortaleza de Soutomaior son un deleite para los sentidos. La superficie que rodea al que fuera bastión de Pedro Madruga ocupa 25 hectáreas donde el visitante puede pasearse por unos viñedos, un bosque autóctono y parque botánico salpicado con estanques ornamentales. La conversión de este espacio en parque botánico no tuvo lugar hasta finales del siglo XIX, cuando los marqueses de la Vega de Armijo y de Mos iniciaron un proceso de remodelación del castillo y su entorno.

En los jardines hallamos especies procedentes de los cinco continentes: la araucaria de Neuquen, la secuoya, el ciprés de los pantanos, el pinsapo, el ciprés de Monterrey que conviven con magnolios, naranjos, eucaliptos y hasta castaños que rondan los 800 años.

El área frente al castillo se divide entre una zona arbolada y fresca, que ofrece un buen cobijo a la sombra; y otra ajardinada con flores de vivos colores que estallan dentro de una retícula de seto. Ambas están conectadas por unos serpenteantes caminos, con estanques y bancos para disfrutar del esplendor de la naturaleza.

Pazo de Oca

Vista de los jardines del Pazo de Oca de A Estrada. Turismo Rías Baixas

El conocido como "Versalles gallego" maravilla al visitante. Junto al gran pazo barroco del siglo XIII se extienden a lo largo de 14 hectáreas sus afamados jardines. El inmueble, propiedad de la Fundación Casa Ducal de Mendinaceli, combina la arquitectura clásica gallega en piedra con el espectáculo botánico autóctono y foráneo. El agua es el hilo conductor entre los distintos ámbitos que componen esta propiedad señorial y gran protagonista de los atractivos estanques que dominan el jardín.

El pazo es uno de los mejores exponentes de la jardinería en Galicia, donde el boj, las camelias, las azaleas, palmeras y rododendros se alternan con robles, castaños, nogales y abedules entre senderos y magníficas lagunas. Los ejemplares criptomeria, tejo, magnolias perennifolias, Árbol de Júpiter, secuoya roja, arce blanco o laurel cerezo también caben en este paraíso botánico.

Además de los estanques, uno de los puntos más fotografiados del pazo de Oca es el paseo de los tilos, cuyos orígenes se remontan al siglo XIX.

Pazo de Rubianes

Vista de los jardines del Pazo de Rubianes en Vilagarcía de Arousa. Noe Parga

El parque botánico de Rubianes empezó a tomar forma a finales del siglo XVII, con un proyecto de jardinería en el área que rodea al pazo y su conocido estanque de las ranas.

Su superficie total abarca 70 hectáreas, aunque buena parte está ocupada por viñedos. El jardín de extiende por unas 14 hectáreas que albergan hasta 700 especies: magnolios, calocedros, criptomerias, eucaliptos, alcanfores, fresnos, araucarias, robles, alcornoques, camelias... con ejemplares que superan la centuria.

Laberintos de boj, praderas, viñedos, árboles centenarios y exóticos se suceden en una visita que ofrece entornos tan distintos como embriagantes, regados por la historia del único señorío de Galicia que dio nombre a Vilagarcía de Arousa.

Pazo Quinteiro da Cruz

Vistas del jardín del Pazo Quinteiro da Cruz de Ribadumia. Noe Parga

Situado en el corazón de O Salnés, en Ribadumia, el pazo Quinteiro da Cruz reúne todos los elementos de la arquitectura popular gallega: una casa solariega con patio interior, una capilla, un largo hórreo de quince metros, un palomar y un estanque. A su alrededor brotan jardines de inspiración francesa.

Este vergel cuenta además con viñedos de albariño y un bosque autóctono. El parque botánico alberga cientos de especies, muchas de ellas tropicales y exóticas. Los jardines poseen una zona diseñada a finales del siglo XIX por el jardinero y paisajista de origen francés Dorgambide, que a mediados de los años 80 del pasado siglo reformularía el español Victoriano Piñeiro Acosta, que restauró la flora existente de acuerdo con la tradición histórica.

Pazo Quiñones de León

Vista de los jardines del Pazo Quiñones de León de Vigo. JAVIER HERNANDEZ

La gran variedad de árboles exóticos en los jardines y la presencia de eucaliptos centenarios al final del jardín inglés del Quiñones de León llama la atención tanto de visitantes locales como foráneos.

Entre las especies relevantes también están las camelias, que forman parte del Tour de la Ruta de la Camelia.

El Jardín Histórico del Pazo de Castrelos data de finales del siglo XIX , la realización de su diseño fue ordenado por el Marqués de Alcedo y María de los Milagros Elduayen VIII marquesa de Valladares. Su localización es adyacente al pazo, sobre un terreno de labranza prominente, aunque no el más elevado de todo el predio.

En el recinto ajardinado se pueden considerar cinco sectores bien diferenciados que facilitan su estudio y descripción: jardín de acceso, rosaleda, jardín francés, jardín inglés y bosquete.

Pazo de Lourizán

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Los jardines de Lourizán: un vergel de 54 hectáreas con "árbores senlleiras" Deputación de Pontevedra

Con especies autóctonas y exóticas, el Jardín Histórico de Lourizán supera los 100 años de historia.

Cincuenta y cuatro hectáreas de tapiz verde. El de Lourizán es uno de los más importantes jardines botánicos de Galicia, con especies autóctonas y exóticas que empezaron a cultivarse a finales del siglo XIX. Entre los cientos de ejemplares destacan los incluidos en Catálogo de Árbores Senlleiras de Galicia por su singularidad y valor: un cedro del Líbano, una metasecuoya, un avellano, una criptomeria japonesa, otra secuoya roja, una sófora japonesa y la formación castaños japoneses y chinos. 

El jardín goza de un esplendor que contrasta con el estado ruinoso del señorial pazo.