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Gastronomía

Última semana para disfrutar los furanchos en Galicia: estos son los que quedan abiertos en Vigo y su área

Estos establecimientos con vino de la casa pueden funcionar hasta el 31 de julio, aunque la mayoría ya han cerrado

Mesa con pimientos, tortilla, raxo, corza, chorizo y oreja en un furancho de Mos este verano

Mesa con pimientos, tortilla, raxo, corza, chorizo y oreja en un furancho de Mos este verano / V. Currás

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Vigo

Son uno de los grandes atractivos de la primavera y el verano en Galicia, aunque por tiempo limitado. Los furanchos de las Rías Baixas apuran sus últimos días antes de que tengan que cerrar sus puertas hasta el próximo año. La normativa autonómica fija dos condiciones para que continúen abiertos: no agotar las existencias de vino de la casa o hasta el 31 de julio. Y en la gran mayoría de ellos, la primera ya se ha cumplido.

Es por ello que los pocos que continúan abiertos en el área metropolitana de Vigo registran enormes colas estos días para disfrutarlos. Algunos llevan funcionando desde principios de la primavera, por lo que será difícil no repetir. Otros forman parte de las paradas obligatorias de cada año para cientos de fieles llegados desde toda la geografía gallega. Así, este último sábado 25 de julio y domingo 26 que permanecerán abiertos será difícil conseguir una mesa.

Según la página web de Guía Furanchín, auténtica biblia para los amantes de esta especialidad de la gastronomía gallega, estos son los que continúan abiertos.

Furanchos abiertos este fin de semana

En Redondela, el único furancho que abre al mediodía es O Canastro, que recibe clientes el domingo tanto para comer como por la tarde. El resto de establecimientos de este municipio mantienen horario de tarde-noche durante el fin de semana: A Formiga, Almeriz, Fermín y Pingarreira abren el sábado y el domingo por la tarde, mientras que O Tarrastal y Reboraina también lo hacen en ese horario, aunque su apertura depende de las condiciones meteorológicas. En Mos, O Curricho abre tanto el sábado como el domingo al mediodía y por la tarde, por lo que es una de las mejores alternativas para quienes buscan ir a comer.

Cola para acceder a un furancho na parroquia de Cedeira.

Cola para acceder a un furancho na parroquia de Cedeira. / José Lores

Algo más alejados de Vigo, en Pazos de Borbén, Villa Preciosa abre el sábado por la tarde y el domingo tanto al mediodía como por la tarde. En Soutomaior (Arcade), Maroco permanece abierto tanto el sábado como el domingo en horario de comida y tarde.

En Covelo, Casa Parranda recibe clientes el sábado por la tarde y el domingo tanto al mediodía como por la tarde. Quienes no tengan inconveniente en desplazarse hasta el Baixo Miño encontrarán dos opciones: O Alto da Aldea, en Tomiño, y Quinta dos Basilios, en Goián, ambos abiertos el sábado y el domingo al mediodía y por la tarde. Por último, en Salvaterra de Miño, Pontebien también abre durante todo el fin de semana, tanto en horario de comida como de tarde.

Furanchos abiertos de lunes a viernes

En Redondela, A Formiga, Fermín, O Tarrastal y Reboraina también abren de lunes a viernes, aunque en el caso de O Tarrastal y Reboraina su apertura depende de las condiciones meteorológicas. O Tarrastal, Reboraina y Almeriz se encuentran en la auténtica«milla de oro» de los furanchos de Redondela, una zona que concentra varios de estos establecimientos y que está situada a escasos minutos de la estación de tren.

Almeriz abre de miércoles a viernes, mientras que O Canastro, que también abre de miércoles a viernes, destaca por sus espectaculares vistas panorámicas sobre la ría de Vigo desde su privilegiada ubicación en lo alto del municipio. Pingarreira, por su parte, recibe clientes solo los jueves y viernes. En Mos, O Curricho abre los cinco días laborables, de lunes a viernes.

Entre los furanchos situados algo más lejos de Vigo, Quinta dos Basilios, en Goián, también abre de lunes a viernes, mientras que Villa Preciosa, en Pazos de Borbén, lo hace de martes a viernes.

Los establecimientos con una apertura más reducida son Maroco (Soutomaior), Pontebien (Salvaterra de Miño) y O Alto da Aldea (Tomiño), que reciben clientes los jueves y viernes, aunque este último también abre los lunes. Por su parte, Casa Parranda, en Covelo, abre únicamente los viernes.

Lo que define a un furancho

Todos estos locales ofrecen un menú clásico, con imprescindibles como la tortilla, la zorza, el chorizo o los pimientos de padrón. Tampoco faltan la oreja o el raxo, aunque cada furancho gusta de jactarse de su especialidad particular, ya sea la empanada de millo (maíz) o el pulpo á feira.

Hasta aquí, los legos en la materia podrán pensar que nada diferencia a estos locales de cualquier taberna que puedas encontrar en otras zonas de Galicia. Para entender qué es lo que hace especiales a los furanchos, debemos tener en cuenta tres elementos: el tiempo, el lugar y el vino

El eje central de estos locales es su vino. Cultivado, cosechado y elaborado por quienes regentan el establecimientoel vino blanco o tinto es lo que más diferencia a unos furanchos de otros. Como es natural en las Rías Baixas, muchos de estos locales ofrecen sus versiones de Albariño, pero cada vez más locales amplían su oferta cultivando otras variedades.

El vino también marca la última y más determinante particularidad de estos lugares: cuánto tiempo abren. En el momento en el que el local tiene vino para servir puede abrir, pero en el momento en el que este se termine echará el cierre hasta el año siguiente. Esta condición es parte de su esencia y se remonta a hace más de 300 años, cuando el vino excedente de la cosecha se ofrecía a los vecinos, que acudían a probarlo y de paso, la familia que acogía la velada ofrecía comida para acompañar.

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