Muchas culturas han elaborado su particular relato sobre el origen del mundo. El barro es uno de los elementos que conforman al ser humano según algunos de esos mitos de la creación y en películas como “Utama” es posible entender por qué. Los personajes de este largometraje único están hechos de tierra y de tiempo y sus historias mínimas, pero inmensas como océanos, son como la cáscara de nuez en la que Hawking intentaba dibujar el universo al completo.

Esta preciosa opera prima del director boliviano Alejandro Loayza Gris, cuya carrera hay que seguir, es un drama que condensa la vida hasta su esencia y cine destilado de cualquier impureza, de cualquier ornato prescindible que solo molestaría. Transmite una verdad que por sí sola es suficiente para llenarla, sustentada en dos columnas salomónicas: la pareja protagonista, José Calcina y Luisa Quispe.

“Utama” es una emocionante, que no sentimental ni cursi, historia de amor y también un retrato de lo que está a punto de desaparecer, de lo que está ya desapareciendo. No solo la diversidad biológica, sino la cultural: los protagonistas son dos ancianos quechuas a los que la sequía amenaza con robar su hogar, su vínculo con la tierra. Su distancia a la naturaleza es tal que todavía pueden tocarla. Por el contrario, su nieto es ya un ejemplo del árbol que ha logrado arraigar en la ciudad, pero que, para hacerlo, ha debido desarraigarse antes del altiplano.

Bolivia ha escogido esta pieza de cristal de sal que deslumbra por su exquisitez en el desértico panorama de lo manido para representar al país en la carrera por los Goya y por los Oscar. La obra, que nos recuerda cuántas cosas no necesitamos, como decía aquel filósofo ya olvidado, deslumbra y no es de extrañar que se haya ganado el corazón de varios festivales, entre ellos Sundance (Premio del Jurado a la mejor película) o en Málaga (mejor película iberoamericana).

FICHA TÉCNICA

Título: 'Utama'

Director: Alejandro Loayza Grisi

Guion: Alejandro Loayza Grisi

Reparto: José Calcina, Santos Choque, Luisa Quispe