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Carlos Sadness: "No era feliz en el mundillo del rap"

Junto a Rozalén, Carlos Sadness encabezará, el próximo jueves, el cartel del primer día del festival PortAmérica, que este año incluye nombresde la talla de Andrés Calamaro, Madness, Depedro, Amaia, La Casa Azul y Elefantes

Carlos Sadness en concierto. // M. León

Carlos Sadness en concierto. // M. León

De la Puríssima, Camilo Lara y Cora Velasco cierran el cartel musical de PortAmérica, del que ya se conocen los horarios. Carlos Sadness actuará el próximo jueves, 4 de julio, a la 1.30 de la madrugada en el Escenario Rías Baixas. Cora Velasco (17.45), Elefantes (18.30), Morgan (19.30), Zahara (20.45), Combo Viramundo (22.00), Rozalén (23.00), La Casa Azul (00.15), Miss Bolivia (02.45) y We Are Not Djs (03.45) completan el primero de los días del festival de Caldas de Reis, del que os seguiremos informando en el próximo VISADO.

Carlos Sadness (Barcelona, España, 31 de marzo de 1987) sigue presentando en directo "Diferentes tipos de luz", un álbum compuesto a través de la luz -según cuenta él mismo-; un homenaje a la energía que hace visible todo lo que nos rodea. Se trata del tercero de una carrera triunfal (también con varios epés) que le ha llevado hasta México, donde ya es un fenómeno musical.

- Ha escrito sobre el disco: "Da igual desde dónde, puedes convertir lo opaco en luminoso". ¿La luz lo es todo en su nuevo álbum?

-No sé si todo, pero lo alcanza todo, y cuando no lo alcanza, hay oscuridad, como en algunas canciones menos populares, pero vitales en el disco, como "Silencio antiguo". La luz estaba muy presente en la composición del disco, entraba por las ventanillas de los aviones, entre las cortinas de los hoteles, con su personalidad diferente en cada ciudad nueva para mí. Descubrir ciudades es lo más emocionante que me ha dado la música, y lo viví sobre todo en la composición de este disco.

- ¿Su visión de la realidad no es tan de color de rosa como se pueda pensar a priori?

-Podría pensarse eso si solo se han escuchado las canciones que he pintado con esos colores, pero de todas formas, siempre pongo una doble lectura, una duda, una tensión. En todas mis canciones hay una tensión en ese sentido, a veces melancólica, a veces inconformista, a veces irónica. Yo quería ser pintor; no sé usar solo un color.

- ¿De dónde salen sus impulsos creativos?

-Es algo muy instintivo que va conmigo desde niño, un latido que no cesa. Siempre viene una frase que abre la puerta a un laberinto, y nunca sé qué hay dentro, pero necesito entrar.

- ¿Me explica esa dicotomía entre músico y comunicador?

-No soy un tipo de etiquetas. La palabra músico me da respeto, porque a pesar de que compongo y toco, no siento que sea mi especialidad ser músico. Creo que mi música tiene el valor en distintos lugares, no solo en lo musical.

- ¿La imagen ocupa un lugar importante en su propuesta musical?

-Supongo que un lugar ocupa. Pero no se trata de un envoltorio, no se trata de vestir algo que no tiene interior, se trata de acompañar, de ir de la mano. De que la imagen sume en ese universo que generan las canciones. Por eso me gusta estar pendiente de los videoclips y del arte de los discos. Yo quería ser pintor, siempre lo digo, así que me sale solo.

- En alguna publicación en sus redes sociales, hace referencia a la fama como una consecuencia de algo que transciende. ¿Qué cree que es ese "algo" que tiene como consecuencia su fama?

-¿Yo? Tampoco soy súper famoso. El caso es que nunca he hecho algo artístico con el fin de hacerme famoso. Me gusta pensar que es la consecuencia, claro. Me gusta cuando una canción es más famosa que yo y me dicen "el de Qué electricidad" o "el de La papaya ". Creo que la gente que me sigue lo hace porque ha disfrutado de mi universo personal dibujado en el arte, porque se siente bien en ese lugar. Es una especie de Isla Morenita donde quedarse a veces.

- Empezó en el rap. ¿En qué momento se da cuenta de que su música tiene que dar un giro y por qué?

-Lo cierto es que no empecé en el rap; empecé con una banda de rock, pero también me dio por hacer rap, y eso me hizo conocido. Pero no era feliz en ese mundillo, echaba de menos componer canciones con melodías, y retomé la idea del rock. Decidí hacerlo cuando me sentí limitado por las barreras estilísticas del rap, que hoy son menos, pero en aquel momento las sentía demasiado.

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