Entender lo que estudian, explicarlo con sus palabras, buscar ejemplos y aplicarlo a situaciones, funciona. Repetir la lección en voz alta, hacer esquemas y resúmenes, también ayuda. Son los métodos, según este estudio, más eficaces, pero no son los más populares. Subrayar, copiar y memorizar son las estrategias a las que la mayoría recurre para pasar los exámenes. Darse el atracón el día de antes tampoco es lo más aconsejable. Sirve para superar el examen, pero espaciar el estudio consolida en la memoria lo aprendido. Estudiar con música es otra mala costumbre muy extendida. Lo hacen uno de cada cuatro estudiantes, pese a que influye negativamente en el rendimiento académico.