Dice la Organización Mundial de la Salud que para que un aire sea limpio, el límite de particulas contaminantes debe ser de 20 microgramos por metro cúbico. Europa, incapaz de situarse por debajo del límite de la OMS fija unos cinco puntos más, pero ni con esas cumple. En Madrid, por ejemplo, lo han superado con creces en los últimos 5 años.