Decenas de hosteleros, pero también proveedores y clientes, se concentraron ante la delegación territorial de la Xunta en Pontevedra para dejar claro que “no somos el problema, formamos parte de la solución” y exigir ayudas que frenen el ahogo del sector. Este se declara “al límite” y teme que las pesimistas previsiones de que un 15% cerraría a raíz de la pandemia a día de hoy se están quedando muy cortas.