Comunidad, libertad es así como los expertos en este estilo de danza definen su esencia. “En el waacking cada evento es una fiesta, no se baila para ganar, sino para celebrarse”, es la diferencia que encuentra con otros géneros una de las pioneras de su práctica y enseñanza en Vigo, Diana Ballesteros.

A través de ágiles y veloces movimientos de brazos y extravagantes expresiones faciales, esta manifestación artística nació como denuncia de la opresión sufrida por la comunidad LGTBIQ+, convirtiéndose así en un icono de su lucha.