El velero encallado en la tarde del sábado en la playa de Canido regresa por fin a puerto. Las labores de remolque se suspendieron ayer por la tarde debido al fuerte viento y a la marea baja, que impedía sacarlo de la orilla.

Esta tarde las labores se han retomado pero solo cuando la marea ha llegado a pleamar se ha logrado el objetivo: arrancar el barco de la arena para poder llevarlo de nuevo a puerto.