El Casco Vello de Vigo, en especial la zona de O Berbés, volvió a ser iluminado ayer por el fuego purificador de la hoguera de San Juan, pero antes, fieles a su cita de la noche del 23 de junio, machos cabríos y brujas escenificaron el aquelarre.

Recorrieron calles desde las 23.30 horas convirtiéndose en los protagonistas de la velada hasta el encendido de la cacharela.

El aquelarre escenificado busca homenajear al solsticio de verano con la voluntad de expulsar las malas vibraciones y la oscuridad de las vidas para recibir un nuevo tiempo lleno de luz. También se celebraron otras actividades como un taller de danzas del mundo.