El Festival de Arquitectura Urbana TAC! 2024, que se desarrolla en Vigo hasta el 14 de octubre, exploró ayer la conexión de la ciudad con el cine, como el versátil plató que ofrece escenarios de lo más diversos en un radio reducido. Pero también se fijó en la necesidad de proteger esta riqueza. “No podemos dejar que ese indudable retorno económico que nos dan los rodajes supongan un maltrato medioambiental”, planteó la periodista Amaia Mauleón, responsable de la Vigo Film Office, que moderó las dos mesas de esta cita, “Vigo, el plató de las mil historias”