A mediados del pasado mes de septiembre, fue okupada una casa en el barrio de Teis. Los nuevos inquilinos llegaron por la noche, cambiaron la cerradura y se instalaron en esta vivienda de una anciana recientemente fallecida que aún tenía allí todas sus pertenencias. Sus hijos, herederos del inmueble, fueron avisados del hecho por los vecinos, que en un primer momento pensaron que los propietarios habían vendido la casa. Pero no era así. Cuando denunciaron el presunto allanamiento de morada en comisaría, los agentes de la Policía Nacional se personaron en la vivienda, pero solo pudieron identificar a las personas que habían okupado la casa. Ayer, una patrulla volvió a la casa, tras la petición de los familiares por una demanda relacionada con el cuadro eléctrico.