Acostumbradas a robar y a atacar cuando menos te lo esperas, estas gaviotas que sobrevolaban hace unas semanas la ría de Vigo no necesitaron ninguna argucia para hacerse con su botín culinario. Ocurrió cuando dos cruceristas que viajaban en un barco con escala en el puerto olívico decidieron alimentaron desde la cubierta de su embarcación. Lo espectacular del vídeo que subieron a sus redes radica en que la grabación se realizó en 'super solow motion', o lo que es lo mismo, a cámara super lenta. Algo parecido ocurrió hace cuatro años con un exjugador del Celta, en la ría de Arousa. Pablo Coira surcaba el mar en un barco de recreo con degustación de batea, cuando dio de comer de su mano un mejillón, a una de estas aves que, grabado con ese mismo efecto audiovisual, agarró con su pico la carne del bivalvo, dejando la concha en la mano del exfutbolista gallego.