La dársena del puerto más importante de Europa en pesca fresca ofrece un suculento menú para grandes y avezados peces como los delfines. Capaces de oler a millas de distancia las piezas caídas al agua por el frenesí de barcos entrando y saliendo de O Berbés, cada vez que los 'Manoliños' se adentran a estos muelles es porque merece la pena la incursión. Así duró tanto la protagonizada esta mañana por uno de ellos frente a la lonja viguesa. Primero parecía deambular solo, exhibiéndose ante los marineros, pero al cabo de un rato emergió tan campante junto a otro ejemplar, probablemente hembra. La escena acabó generando muchos comentarios entre los testigos de la escena, bromeando en su mayoría con identificar al macho con el famoso y polémico 'Manoliño', el delfín los mariscadores de la ría de Muros y Noia.