Este fin de semana se celebra la Fiesta del Percebe de Corme, en el municipio de Puenteceso (A Coruña). En pocos sitios del mundo se come tan bien como en Galicia y ese es uno de los manjares del mar más exquisitos. Pero en esta feria hay percebes y mucho más. Equipados a los pies del faro de O Roncudo, las ferradas de los percebeiros de Come exprimen los minutos. Es verano, pero el mar no está como un plato. En cinco jornadas han extraído el percebe para su mejor fiesta respetando el cupo diario de seis kilos limpios por trabajador. Kevin lleva 12 de sus 30 años en la profesión. Sabe por qué es uno de los más reconocidos del mundo y asegura que “tiene un sabor que no lo tiene el de otros sitios”. Además de su grosor, dureza y buen tamaño. Por eso no bajan de los 100 euros el kilo. Trabajadores del mar que se juegan la vida y saben lo arriesgado que es y las condiciones que se pasan. En tierra toca control y pesaje. En esta zona ya no se podrá volver a coger percebe hasta Navidad.