Así comienza la lucha contra el fuego. Limpiar las fincas es el primer paso para prevenir incendios forestales. La Xunta obliga a mantener limpia de maleza y árboles como eucalipto o pino una franja de 50 metros alrededor de casas y aldeas. El plazo terminó en mayo, pero las empresas no dan abasto. Están desbordadas y tienen lista de espera. José sabe de primera mano la importancia de esta prevención, porque trabajó como bombero forestal. Cuando los propietarios no son tan precavidos el ayuntamiento limpia y les pasan la factura. El problema es que muchas veces encontrar a los dueños es casi misión imposible. El año pasado se registraron más de mil denuncias. La mayoría de sanciones de carácter leve, de entre 100 y 1.000 euros.