
Alba Villar
Envejecimiento activo: La mejor medicina
El día que el exhuracán Kirk azotó Vigo, dejando árboles cortados, semáforos dañados y contenedores caídos, Eugenia Ferreira, de 91 años, ni se planteó quedarse en casa y perderse una de sus sesiones semanales de gimnasio. A la hora acordada se presentó en el Máis que Auga de Coia con su «Mercedes», como así llama a la mochila con ruedas en la que lleva sus cosas, y con un sentido del humor extraordinario para asistir a su clase de aquagym. «Es raro que perdone el gimnasio, venir aquí me sienta mejor que cualquier pastilla», asegura.



