
Pedro Fernández
FARO se adentra en las entrañas de la última milla de Amazon
En el DGA2 de Amazon en O Porriño (Pontevedra) el movimiento es constante. De aquí para allá, de arriba para abajo, de un lado para el otro. Sus más de 80 operarios ya han comenzado a preparar la campaña de Navidad en este centro logístico, el único que la empresa de Jeff Bezos posee en Galicia, y eso implica gestionar un volumen ingente de pedidos: paquetes en camiones que reciben a primera hora de la mañana, se ordenan en tiempo récord y finalmente parten en decenas de furgonetas que incluso llegan a las provincias de A Coruña y Ourense. Pese a ello, la mejor arma de estas instalaciones no reside en su software avanzado, desarrollo propio que permite garantizar la gestión eficiente de los 30.000 bultos que pueden entrar y salir en un solo día. Tampoco los 4.400 metros cuadrados de una superficie que cuenta con toda clase de comodidades para facilitar el trabajo de la plantilla. Su secreto es precisamente esa gente, profesionales fundamentalmente jóvenes que conforman un equipo de lo más plural. El trayecto final del transporte de mercancías, la última milla.



