
Bernabé/ Javier Lalín
El alumnado de Agolada reforesta con robles una parcela en el monte quemado por el fuego el pasado verano en O Sexo
Acaban de cumplirse nueve meses del incendio que, en pleno puente de agosto, quemó el año pasado más de 500 hectáreas en O Sexo, Agolada. Visitar ahora el monte y pararse a medio camino para contemplar la aldea que estuvo confinada por las llamas puede servirnos de metáfora para encarar la vida: los esqueletos de pinos quedan a nuestra espalda, pero el pueblo y las fincas de pasto inmediatas a las casas y que podemos ver de frente están rodeadas de verde, de vida, de esperanza. "O Sexo sempre mira para adiante", asevera el director del CEIP de Agolada, Yago Gómez, durante nuestra visita. Varios docentes del centro decidieron comenzar la semana culminando un proyecto que lleva varios meses gestándose para aportar ese grano de futuro a una parroquia que estuvo en jaque por el fuego, igual que había ocurrido días atrás en O Castro, de Dozón. Más información



