La viguesa Ana Fernández desapareció en 2008 en plena autovía cuando volvía a su casa de Cádiz con su marido y su hijo de 10 años. Su esposo, que continuó el viaje sin ella tras una discusión en el coche, estuvo imputado, pero el procedimiento se archivó. El caso tuvo una segunda oportunidad tras el hallazgo de un cráneo cerca de la carretera, pero no era el suyo: nuevo carpetazo.