A pocos les sonará en Gondomar José Manuel de Saa. Pero si hablamos de Manel la cosa cambia. Todo el mundo lo conoce y lo aprecia. Con y sin uniforme. Ahora solo lo verán de paisano porque acaba de jubilarse después de 37 años de servicio como policía local en el municipio. Una larga carrera que le ha servido para ganarse el cariño de los vecinos, pero sobre todo el de sus compañeros. Así se lo han demostrado su último día de trabajo esta semana con un inolvidable pasillo sorpresa ante la Jefatura.