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La flota arousana rechaza un "gran hermano" en el mar

La “gran pitada” vivida en los muelles gallegos en marzo fue reeditada esta mañana, cuando además de escucharse otra sonora protesta de la flota de bajura se procedió al cierre voluntario de un buen puñado de lonjas y, en definitiva, se paralizó la actividad portuaria habitual.

Incluso en localidades cuyas cofradías no habían secundado el paro anterior ni tampoco el de hoy, como sucedió con la de Vilanova de Arousa.

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