Vivir en el ciberespacio conlleva el riesgo de ser víctima de la ciberdelincuencia. El último informe sobre cibercriminalidad del Ministerio de Interior, correspondiente al 2020, refleja un incremento de este tipo de delitos, al cifrar en casi 288.000 los hechos presuntamente delictivos relacionados con las tecnologías de la información, lo que supone un aumento del 31,9 por ciento respecto al año anterior. Estos delitos suponían en 2016 el 4,6 por ciento del total en España, y en 2020 fueron ya el 16,3 por ciento de los denunciados, mayoritariamente fraudes o estafas informáticas, seguidas de las amenazas y las coacciones cometidas a través de internet.

Para hacer frente a los cada vez más denunciados 'phishing' (suplantación de identidad) o 'malware' (programas maliciosos), la Guardia Civil recomienda:

  • No abrir ni ejecutar archivos recibidos si tenemos dudas sobre su procedencia.
  • Tener actualizado nuestro equipo y nuestro software antivirus. El malware aprovecha las vulnerabilidades de nuestro equipo.
  • Si tenemos una pyme o somos autónomos, es preciso que nos tomemos en serio la seguridad informática, acudiendo a expertos consultores y técnicos informáticos que nos pueden ayudar a esquivar las vulnerabilidades y a seguir buenas prácticas con las que evitar ser víctima de una estafa.
  • Es fundamental comprobar la dirección del remitente de cualquier correo electrónico, SMS, archivo... En el encabezado puede figurar el nombre de nuestra entidad bancaria, pero al desplegar la dirección de origen, se puede comprobar la dirección real. Los grupos delictivos utilizan los servicios web gratuitos (Gmail, Yahoo!, Hotmail, ...).
  • No facilites tus claves de banca online o los detalles de tu tarjeta (número PIN) o cuentas bancarias.

Por otra parte, la Benemérita recuerda que si alguien te solicita trasferir dinero (online o efectivo) de una tercera persona a otra a través de tu cuenta bancaria (o creando una nueva) cobrando una comisión, te está pidiendo ser una “mula económica”. Es un delito de blanqueo de capitales y tiene consecuencias penales, ya que estarás ayudando a las redes delictivas a mover anónimamente fondos ilegales de un país a otro.

"Desconfía de ofertas de trabajo que prometen ganar grandes cantidades de dinero fácil solicitando tus datos bancarios", advierte la Guardia Civil.