La asociación ecologista, que ha publicado en Internet sus documentos de alegaciones sobre la instalación de una factoría en Porto do Son y la ampliación de la existente en Quilmas (Carnota), ambas de Stolt Sea Farm, destaca la "declaración fraudulenta de interés supramunicipal para ambas plantas acuícolas con el único fin de agilizar los trámites".

También denuncia que en ninguno de los casos se justifica adecuadamente la elección de la ubicación, "ya que no se han determinado los parámetros físicos, químicos y biológicos que permitan realizar la elección".

En opinión de Greenpeace, una de las carencias más graves de los estudios de impacto es "la omisión de las especies de flora y fauna marinas de las zonas donde se quieren implantar los proyectos, ya que sólo se hace referencia a las especies terrestres".

La responsables de la campaña de Costas de Greenpeace, María José Caballero, señala en el escrito de su organización que, "después de examinar estos proyectos, consideramos que la Xunta de Galicia debe emitir una Declaración de Impacto Ambiental negativa y desechar completamente estos dos proyectos, debido a las graves afecciones que conllevarán".

Concluye que, "de no hacerlo, nuestro siguiente paso será la denuncia ante las instancias europeas".