Nicolás Fayed presentó hoy los resultados de los estudios que ha realizado en los últimos años y en los que demuestra que la resonancia magnética con espectroscopia y perfusión cerebral permite determinar el grado de malignidad de un tumor cerebral.

Hasta la fecha, las técnicas de neuroimagen, aunque muy útiles en la detección de tumores cerebrales, no eran capaces de distinguir si un tumor era benigno o maligno, explica en un comunicado la Clínica Quirón.

La imagen espectroscópica es una técnica para medir, de algún modo, la concentración de metabolitos, mientras que la perfusión es una técnica no invasiva que crea mapas y curvas de flujo sanguíneo cerebral, explica Fayed, quien asegura que ambas "permiten hacer la diferenciación entre tumores cerebrales benignos y malignos con muy alta fiabilidad".

En el caso de los tumores cerebrales malignos, "éstos presentan mayor vascularización -flujo sanguíneo cerebral- que los benignos, siendo la perfusión la técnica ideal para su correcta clasificación", según este neurradiólogo.

Así, agrega, "se puede localizar la región tumoral con mayor grado de malignidad para realizar la biopsia con mayor precisión diagnóstica o, en el caso de un paciente de la tercera edad con un tumor cerebral maligno, se puede evitar la intervención quirúrgica y pasar directamente al tratamiento con radioterapia o quimioterapia".

En el marco de estas investigaciones y dentro de su colaboración con la Universidad de Zaragoza, la Quirón ha desarrollado junto con el doctor Salvador Olmos, del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A), un nuevo método de valoración automática de parámetros de perfusión sanguínea en tumores cerebrales.

Este nuevo hallazgo, unido a la técnica de espectroscopia que aplicaban, "nos permite diagnosticar la malignidad de un tumor con un 92 por ciento de fiabilidad", subraya el doctor Fayed.