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La ciencia del futuro

La criogenización humana: ¿Mito o realidad?

Esta técnica, surgida hace más de medio siglo, ha aterrizado en España de la mano de la empresa Cecryon, que ya está siendo investigada por la Generalitat valenciana

La criónica preserva el cuerpo humano a bajas temperaturas. SHUTTERSTOCK

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A pesar de haber sido impulsada hace más de cuatro décadas, la criogenización de seres humanos sigue siendo ciencia-ficción. Sin embargo, la creencia ciega en la evolución científica parece haber cobrado auge en los últimos años con el apoyo de algunos de los grandes gurús de Silicon Valley, que apuestan por criopreservar su cuerpo para el futuro.

El número de personas congeladas en todo el mundo no llega a las 400 y únicamente un puñado de empresas realizan esta práctica, entre las que sobresalen: Alcor Life Extension Foundation (Arizona) y Cryonics Institute (Michigan), en Estados Unidos; KrioRus, en Rusia; y Yinfeng Biological Group, en China.

A finales de 2018 abría sus puertas el primer centro de criopreservación de España, Cecryon, con la aspiración de convertirse en todo un referente europeo. Lo cierto es que sus instalaciones, situadas en Riba-roja de Túria, un municipio de la comunidad valenciana, parecen un auténtico hotel de lujo y aunque sus servicios sólo están al alcance de unos pocos, puesto que los precios para congelar el cuerpo de un familiar cuesta 200.000 euros + IVA, indicaban que ya había 15 personas interesadas en someterse a esta técnica en España.

Los precios oscilan entre países. Criogenizarse en Rusia es más barato que en Estados Unidos, por ejemplo. En KrioRus se paga 35.000 dólares por un cuerpo y si lo que se quiere es preservar es únicamente el cerebro el coste es de 18.000 euros. Alcor, en cambio, cobra 150.00 dólares por el cuerpo entero y 80.000 por la cabeza.

Sin embargo, la Generalitat valenciana ha decidido abrir un expediente informativo de oficio "para evitar un fraude al consumidor", después de llevar a cabo una inspección de la empresa, que aún no ha comenzado su actividad. Según las consellerías de Economía y Sanidad, sus instalaciones "no cumplen con los requisitos para esta supuesta criopreservación".

¿Pero qué hay detrás de las empresas de criogenización? ¿Ofrecen una mera alternativa al entierro tradicional o realmente venden la posibilidad de revivir en el futuro tal y como confían esperanzados los defensores de esta técnica?

Un servicio basado en el futuro

Nada más anunciar su apertura, desde Prensa Ibérica intentamos contactar con Cecryon, quienes directamente nos remitieron a la información de su página web, puesto que según nos indicaron, en esos momentos su equipo se encontraba volcado por entero en la puesta en marcha del centro. Nos basamos en la información que mostraban entonces y que siguen mostrando a día de hoy en internet, donde se refieren a la criopreservación como "la ciencia del futuro". Según su definición, "la criónica es la preservación a bajas temperaturas de seres humanos que la medicina contemporánea ya no puede mantener con vida" y el principal objetivo de esta preservación es "mantener los cuerpos para tratarlos médicamente y reanimarlos en el futuro", aseguran.

Esta supuesta resurrección, sostienen, sería científicamente posible, puesto que "la criónica se justifica por tres hechos que", advierten, "no son bien conocidos". El primero es que "la vida puede detenerse y reiniciarse si se conserva su estructura básica"; en segundo lugar hacen referencia a que "la vitrificación preserva la estructura biológica", y por último, reafirman su tesis asegurando que "los métodos para reparar la estructura a nivel molecular ahora se pueden prever".

¿Cómo es el procedimiento de criogenización?

Desde Cecryon explican que el procedimiento debe comenzar tan rápido como sea posible después del paro cardíaco. "La circulación sanguínea y la respiración se restauran artificialmente y se administran una serie de medicamentos para proteger al cerebro de la falta de oxígeno. También comienza el enfriamiento rápido, que protege aún más el cerebro. El objetivo es mantener el cerebro vivo según los criterios actuales durante el mayor tiempo posible en el procedimiento", detallan. Una vez realizado, el cuerpo debe criopreservarse en nitrógeno líquido y a 196 grados centígrados bajo cero de temperatura dentro de una cámara frigorífica o criocápsula.

¿Y qué ocurriría en el momento de la descriogenización?

El servicio de Cecryon, indican, no se limita a conservar los cuerpos criogenizados, sino que indican su compromiso futuro. "Nuestro deseo, igual que el suyo y el de su familia, es el de restituir sus funciones y actividad vital cuando el avance científico permita revertir los problemas de salud que le hubieran afectado. Para ello, nos comprometemos en la guardia y custodia de su cuerpo durante el tiempo que sea preciso, hasta alcanzar dicho grado de desarrollo tecnológico", indican. Porque "las personas criopreservadas no son cadáveres, aunque así lo estipule el legislador, sino personas en animación suspendida, que podrán ser recuperadas en un futuro", aseguran.

"Cecryon quiere ofrecerle una segunda oportunidad en la vida, incluso siendo más precisos, poder continuar con su vida tras su interrupción. Queremos ofrecerle una puerta a ese futuro. Un futuro repleto de excitantes posibilidades y potencial, para que pueda continuar con su anterior vida o comenzar una vida completamente nueva", destacan en su web.

(Pinche sobre la criocápsula para abrir la puerta)

Los expertos hablan:

EN CONTRA | Doctor Javier Cabo

"Es una técnica funeraria más, sin viabilidad futura"

Contrastamos la información publicada en la página web de Cecryon con la opinión de un experto en la materia. Llamamos al doctor Javier Cabo, especialista en cirugía cardiotorácica y vascular y miembro del Consejo Asesor de Sanidad, que lleva inmerso desde hace años en investigaciones para desarrollar un banco de órganos criopreservados.

"La criogenización de personas muertas es una técnica funeraria más, como la cremación y el enterramiento, sólo que más cara y más compleja de realizar, pero no tiene viabilidad de futuro alguno ni tiene utilidad práctica alguna en cuanto a potencial de extensión de vida se refiere", indica. Y aunque se muestra partidario de que la gente elija libremente la forma en la que quiere ser conservado, en función de "razones religiosas o ideológicas", pide que "es muy importante que no se creen falsas expectativas y engaños al respecto".

"Es muy importante que no se creen falsas expectativas. La criogenización es literalmente imposible de hacer a día de hoy con organismos pluricelulares"

Miembro del Consejo Asesor de Sanidad - Doctor Javier Cabo

En los años ochenta, este experto fue pionero en realizar reconstrucciones cardiacas de la aorta y la arteria pulmonar gracias a la criogenización. "Por aquel entonces ya intentamos criopreservar un corazón entero y fue totalmente inviable, así que lo que empezamos a hacer fue extraer las grandes arterias de corazones desechados de humanos y criopreservarlas con los métodos que existían en aquel momento. Así, cuando había que hacer reposiciones cardíacas en quirófano, en vez de utilizar material sintético, que tiene más riesgos potenciales de fibrosis, utilizábamos este material biológico humano criopreservado. Y ya de aquella había problemas con el descongelado, porque es la fase más crítica. Es mucho más complejo descongelar que congelar. Había ocasiones en las que era inviable", reconoce.

-La criogenización es una técnica que usted conoce muy bien. ¿Qué permite hacer hoy en día?-Se puede hacer criopreservación únicamente de espermatozoides, óvulos, cordones umbilicales, embriones y células.

-¿Nada más?

-No. Lo que a lo mejor es factible con células aisladas es literalmente imposible de hacer a día de hoy en organismos pluricelulares.

-¿Ni siquiera en los más simples?

-Lo único que ha podido criopreservarse ha sido algún gusano de la especie Caenorhabditis elegans, pero estamos hablando de un animal de apenas un milímetro de longitud, que tiene una longevidad tan escasa que, a temperatura constante de 30 grados, sólo vive de dos a tres semanas como mucho dentro de un laboratorio. Aunque tiene 959 células nada más, a veces se logra criopreservar con éxito y otras veces no.

-¿Hacia dónde se dirigen las investigaciones?

-Estamos investigando mucho para poder aplicar la técnica de la criogenización de órganos para poder hacer trasplantes. Ahora mismo estoy trabajando en un programa europeo cuyo objetivo es crear un banco de órganos para trasplantes. Está todavía en niveles incipientes, pero es una de mis quimeras. Aplico métodos nuevos, como la nanotecnología, y novedosas técnicas de computación con pulsos alternos magnéticos para poder hacer el descongelado de esas partículas, pero es un proceso complejo. Aunque se han hecho cosas muy aisladas en riñón de conejo, de mil experimentos sólo funcionan dos, el resto no. Está en fase totalmente experimental.

-¿Cree que será posible la descriogenización de seres humanos en un futuro no muy lejano?

-Para nada, eso es una entelequia. Se trata de una práctica tanatológica más, igual que el enterramiento o la cremación. No sirve para nada. Me da lo mismo que te entierren, te quemen o te momifiquen como hacían los antiguos egipcios, es exactamente igual. La viabilidad tisular o probabilidad de extensión de vida es nula.

Así de tajante se muestra el doctor Cabo, impulsor de la primera Cumbre Internacional de Longevidad y Criopreservación, celebrada el pasado año en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. "Allí, el presidente de Alcor, Max More, afirmó que no tenían constancia alguna de la existencia de ninguna posibilidad de viabilidad futura de los cuerpos que tienen almacenados en el caso de una hipotética descongelación que no pensaban realizar. De hecho, en Alcor acumulan cuerpos humanos desde hace sesenta años y no han intentado descongelar a nadie", subraya este experto.

En el caso de intentar descriogenizar a una persona, ¿sería posible la "resurrección" de un cuerpo criogenizado? El director médico de Cecryon, Albert Estrada, se muestra convencido de que teniendo en cuenta el ritmo de los avances tecnológicos en esta materia, podría llegar a hacerse realidad "antes del año 2050".

"Teniendo en cuenta el ritmo de los avances tecnológicos, la 'resurrección' de un cuerpo criogenizado podría hacerse realidad antes del 2050"

Director médico de Cecryon - Albert Estrada

-Situándonos en ese hipotético momento... Nos encontraríamos con el cadáver de una persona criogenizada, puesto que ha sido congelada una vez muerta, ¿entonces? ¿podría descongelarse y ser devuelta a la vida?

-Por supuesto que no. El concepto de 'resurrección' tiene que ver con la religión de cada uno. Científicamente no es posible. Para que la criopreservación pudiera tener alguna posibilidad de ser efectiva, debería hacerse antes de que se produjera la muerte celular efectiva, es decir, cuando el organismo estuviese vivo aún, pero eso va en contra de toda la legislación vigente actual, que obliga a criogenizar una vez que existe una declaración real de muerte. Pero si descongelas una vaca muerta ésta estará igual de podrida de lo que estaba antes.

-Eso contando de antemano con que la descriogenización resultara exitosa...

-Claro, porque esa es la parte más crítica y difícil de modular ya que al hacer la criopreservación hay que añadir soluciones crioprotectoras para evitar la formación de cristales de hielo y evitar que el frío rompa y haga daño tisular a las células, pero no podemos olvidar que son tóxicas. Además, hay muchísimos estudios reales realizados con microscopia electrónica y análisis morfométricos en los que se ha comprobado que sólo dos horas después de que una persona muera, el daño celular ya está en el 37% de las células. Sobre todo en las células neuronales, las más débiles y desprotegidas, puesto que tienen mayor necesidad metabólica.

Y con seis horas de isquemia, un periodo inferior al tiempo necesario para extraer la sangre del cuerpo y añadir los líquidos crioprotectores, el 73% de las células ya están muertas, así que no sirve para nada. En los estudios de crematografía de alta fidelidad se ve que hay una depresión tremenda de los nucleótidos, las bases nitrogenadas, la adenina, la quinina, la citosina, la guanina€ se ve que están agotadas las células.

Todo ello hace que el doctor Cabo se muestre dubitativo ante la posibilidad de alcanzar una fecha para la descriogenización de un cuerpo humano con éxito. "En 2030-2040 podremos decir, a lo mejor, que ya podemos criopreservar órganos, pero únicamente órganos", pronostica.

A FAVOR | Doctor Lluís Estrada

"Es una alternativa a la eutanasia"

Contactamos con la Sociedad Criónica para conocer los argumentos que esgrimen los partidarios de esta la criogenización. El neurofisiólogo Lluís Estrada, presidente de esta asociación y padre del director médico de Cecryon, Albert Estrada, muestra su fe ciega en los avances de la ciencia. Por ello, demanda "sensibilidad hacia la libre elección de nuestro destino como personas" y solicita la creación de "una ley que ampare este supuesto, que no se contemplaba hace años por desconocimiento del mismo".

"No hacemos daño a nadie. Ir en contra de la criónica sería ir en contra de lo que es motivo de esperanza para nosotros"

Presidente de la Sociedad Criónica Española - Doctor Lluís Estrada

Lluís Estrada defiende que "la criónica sea un derecho garantizado al máximo nivel" y señala que "en ocasiones, la criopreservación puede ser una alternativa a la eutanasia, ya que en personas vivas en las que la medicina no puede salvar su vida en ese momento y tuvieran una situación de sufrimiento podrían optar a la criopreservación, manteniendo la posibilidad de una recuperación futura".

-¿Cuáles son los motivos que llevan a alguien a querer criogenizarse?

-Tantos motivos como cosas se pueden hacer en esta vida, pues todo lo que se puede hacer en esta vida es motivo para querer seguir viviendo.

-Como sociedad, ¿cree que tenemos cada vez más miedo a la muerte?

-Esto es realmente subjetivo. Hay quien tiene miedo y hay quien no, pero a nivel colectivo es un tema que, en general, no es agradable y genera incertidumbre y temor. Generalmente, con salud, el ser humano se aferra a la vida. Lo que desea la criónica es una recuperación saludable.

-¿En qué lugar y con qué condiciones debe conservarse un cuerpo criogenizado?

-En una criocápsula con nitrógeno líquido a una temperatura de -196 grados centígrados, con elementos crioprotectores que protejan a las células de una posible cristalización.

-¿Durante cuánto tiempo puede estar una persona criogenizada?

-No se ha llevado a cabo una confirmación material de esto, pero los datos científicos indican que se produce una parada del tiempo biológico que se podría mantener durante siglos, lo que se supone que puede ser suficiente para que la ciencia pudiera resolver esto.

-¿Existe garantía de que no surja ningún problema y esa persona pueda volver a la vida?

-No podemos garantizar que no caiga un meteorito o que no haya una guerra ni podemos garantizar el éxito de la ciencia en este objetivo, pero creemos que con su rápido avance tendremos resultados satisfactorios.

-¿Cómo puede garantizarse que la persona que se criogenice será 'despertada' en el momento oportuno?

-No se puede garantizar que puedan ser recuperados, pero tampoco sabemos si encontraremos planetas nuevos y seguimos buscando, así como buscamos vida fuera de nuestro planeta sin saber si existe. Hay apuestas en las que sólo el futuro puede dar con la solución.

-¿Y qué consecuencias físicas o mentales podría experimentar una persona que haya sido criogenizada?

-El día en que la ciencia resuelva esto podremos conocer estos efectos y consecuencias.

-¿Cree que como sociedad no debemos poner cortapisas a los avances de la ciencia en este sentido?

-Por supuesto, no hacemos daño a nadie. Ir en contra de la criónica sí sería ir en contra de aquello que es motivo de esperanza para nosotros.

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