Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Bikinis de una pieza

El traje de baño se convierte en dueño y señor del verano. Las flores reinan en las colecciones

Traje de baño de Eres.

Traje de baño de Eres.

Lo sentimos mucho por el bikini, pero todo apunta a que este año le toca banquillo. Casualidad o no, las grandes firmas y las casas de moda a precios asequibles han decretado que éste será el verano de los trajes de baño de una pieza, eso sí, llenos de detalles y sin las connotaciones sosas y aburridas que arrastraban hace unos años.

Una de las tendencias que más se verá en playas, piscinas y barcos será el llamado estilo camiseta, los bañadores al más puro estilo Pamela Anderson en "Los vigilantes de la playa".

La francesa Eres es una de las marcas que siempre da en el clavo. No hay más que ver los modelos que vende en sus tiendas parisinas y en grandes conocidos grandes almacenes galos. La que está considerada la firma de baño más lujosa del mundo contrasta con esos diseños de líneas depuradas y sencillas que sientan como un guante y logran disimular muchas de esas cosas que no es necesario nombrar.

Irene Leroux, la diseñadora de la firma, se ha empeñado en crear bañadores y bikinis que esculpen el cuerpo de la mujer de forma sencilla, sin el empleo de aros ni otros artilugios.

El precio de las prendas es alto pero la recompensa es que con unos mínimos cuidados aguantan impecables el paso de los años. Algo parecido les pasa a marcas españolas como Andrés Sardá, que también utilizan tejidos y lycras de alta calidad. La casa barcelonesa siempre se arriesga con sus propuestas, de todo menos convencionales.

Las flores se encuentran entre los estampados preferidos y aparecen también en las propuestas de las marcas low cost. Lo cierto es que muchas de ellas ofrecen una calidad más que aceptable a precios muy interesantes.

El blanco es otro de los colores que gana posiciones en los trajes de baño. Su gran ventaja es que combina perfectamente con toda clase de toallas, sillas y accesorios. Eso sí, para lucir un traje de baño blanco y sacarle todo el partido merece la pena esperar a tener la piel un poco bronceada, de lo contrario el efecto puede ser un poco chocante.

Por supuesto, entre los complementos playeros de este año no pueden faltar unos cuantos pares de alpargatas.

Compartir el artículo

stats