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Maltrato animal

Fiuncho, el potro rescatado en condiciones extremas en Santiago, muestra su recuperación un mes después

El animal fue encontrado el 25 de julio con una grave desnutrición y anemia durante la Feria Cabalar

Javier Otero, que se hizo cargo de él, comparte ahora su evolución: «Un mes que dio para mucho»

El antes y el después de Fiuncho, el potro en pésimas condiciones que el activista animal Javier Otero rescató en Santiago.

El antes y el después de Fiuncho, el potro en pésimas condiciones que el activista animal Javier Otero rescató en Santiago. / @anubis.dimitri

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Marta Clavero

Marta Clavero

La imagen de Fiuncho apenas un mes después de su rescate poco tiene que ver con la que conmocionó a miles de personas a finales de julio. El potro, localizado en unas condiciones extremas de desnutrición y maltrato durante la Feria Cabalar de Santiago de Compostela, continúa recuperándose bajo los cuidados del activista Javier Otero, conocido en Instagram como anubis.dimitri.

Este 25 de agosto, exactamente un mes después de que comenzase su nueva vida, Otero publicó varias fotografías de su evolución acompañadas de un breve mensaje: «Un mes que dio para mucho. Gracias a todos por preocuparse por Fiuncho».

Las imágenes permiten apreciar el cambio físico experimentado por el animal. En las fotografías tomadas el 25 de julio, Fiuncho presentaba una extrema delgadez, con las costillas y buena parte de su estructura ósea claramente visibles. Un mes después, el caballo ha ganado volumen y su aspecto refleja la recuperación progresiva que ya había adelantado su cuidador durante las últimas semanas.

«Fiuncho no era nada para su antiguo dueño»

La historia comenzó el pasado 25 de julio. Según relató entonces Otero en sus redes sociales, el potro no tenía microchip y nadie quiso inicialmente hacerse responsable de él cuando preguntó por su propietario.

«Fiuncho no era nada para su antiguo dueño. Fiuncho no tenía microchip, para la persona que lo llevó, ni siquiera valía lo suficiente para dar la cara cuando pregunté de quién era», denunció.

La intervención de los veterinarios de la Xunta que se encontraban trabajando en la feria permitió que Otero se hiciese cargo del animal después de realizar, según explicó, los trámites legales correspondientes.

El activista aprovechó entonces el caso para llamar la atención sobre las condiciones en las que se encontraban otros animales: «El caso de Fiuncho no es un caso aislado, las miradas tristes de los caballos inundaban el lugar».

«Espero que algún día el mundo evolucione y se protejan sus vidas para que sean algo más que una simple moneda de cambio», añadió. Sobre el futuro inmediato de Fiuncho, fue tajante: «Ahora le espera una vida llena de compañía, cariño, comida y descanso».

Otero aseguró además en aquella primera publicación que el caso derivaría en un procedimiento judicial contra la persona responsable del estado del animal.

Una anemia grave y prácticamente sin masa muscular

Los primeros análisis veterinarios confirmaron poco después que la situación de Fiuncho era delicada. «Las analíticas de Fiuncho no han sido buenas», explicó Otero.

El caballo presentaba muy poca masa muscular y una anemia muy grave, que su cuidador relacionaba con las condiciones soportadas anteriormente. Pese a ello, la noticia positiva era que el animal se encontraba fuera de peligro.

«Ahora solo queda darle tiempo al tiempo. Está comiendo como nunca, tomando vitaminas y recuperando fuerzas día a día. Será un camino largo, pero merece cada paso», escribió entonces.

Además de recuperar peso y musculatura, Fiuncho tiene pendiente otra intervención. Si su evolución continúa según lo previsto, el plan anunciado por Otero pasa por trasladarlo a León para operarle una hernia, otro de los problemas que arrastra.

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