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Pulgas, garrapatas, plantas tóxicas y agua de mar: los peligros para tu perro que debes conocer antes de que llegue el verano

El verano aumenta de manera considerable el riesgo de que los animales sufran con parásitos como pulgas o garrapatas

El calor no es el único peligro para nuestas mascotas durante el verano.

El calor no es el único peligro para nuestas mascotas durante el verano. / Envato

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Quienes tienen perro saben que deben prestar atención a muchas cosas en cada paseo. Con la llegada del calor los planes al aire libre se multiplican y se convierten en una oportunidad perfecta para hacer más vida con nuestra mascota. Otra cosa que se multiplica en esta época son los peligros que podemos encontrar al aire libre.

Más allá del sol y la temperatura del asfalto, el verano aumenta de manera considerable el riesgo de que los animales sufran con parásitos como pulgas o garrapatas. Las altas temperaturas aceleran su ciclo de vida, mientras que las zonas de vegetación densa o espacios con agua estancada se convierten en lugares ideales para su reproducción.

Pero no solo estos espacios son peligrosos, acudir con tu mascota a la playa también presenta dificultades y el calor favorece la proliferación de algunas plantas que pueden envenenar a tus perros si no prestamos atención.

Los peligros del verano para los perros

Aunque los parásitos pueden presentarse en otras estaciones y algunas plantas peligrosas encuentran en Galicia un lugar en el que vivir durante todo el año, el verano es el momento en el que más posibilidades hay de que los perros se expongan a ellos. Con las temperaturas subiendo cada vez más y las vacaciones de muchos gallegos a la vuelta de la esquina, conviene recordar cuáles son los peligros más frecuentes y cómo evitarlos:

Pulgas: un clásico del verano

Las pulgas son una de las principales molestias para los perros en verano. Pueden causar picazón intensa, dermatitis alérgica y transmitir parásitos internos como la tenia.

  • Prevención: usa antiparasitarios adecuados (collares, pipetas o comprimidos) que actúen contra pulgas. Realiza también revisiones regulares del pelaje de tu perro.

Garrapatas: cada vez más abundantes

Las garrapatas se adhieren a la piel de tu perro para alimentarse de su sangre. Pueden transmitir enfermedades graves como la babesiosis y la enfermedad de Lyme. En Galicia, la presencia de este artrópodo tiene cada vez más pendiente las autoridades sanitarias

  • Prevención: además de antiparasitarios, realiza una revisión minuciosa de tu perro tras cada paseo, prestando especial atención a áreas como orejas, cuello y entre los dedos.

Mosquitos: vector de leishmaniosis

Los mosquitos, especialmente los flebotomos, son conocidos por transmitir la leishmaniosis, una enfermedad parasitaria que puede afectar gravemente los órganos internos de tu perro.

  • Prevención: usa productos repelentes y evita las áreas de riesgo (en especial lugares con aguas estancadas), en especial durante las horas de mayor actividad de estos insectos (al atardecer y al amanecer).

Agua de mar: una intoxicación incómoda

Aunque jugar en el agua resulte refrescante también para los perros, que la trague puede ser un peligro. Ingerir agua de mar puede provocar vómitos y diarreas, así como acelerar la deshidratación del animal. Además, al regresar de la playa lo mejor es darle un buen baño para que la combinación de sol y salitre no le provoque una dermatitis.

  • Prevención: juega en la orilla y vigila que no beba mientras estéis allí. Lleva abundante agua fresca para que esté hidratado y disminuir el riesgo de que se le ocurra utilizar el mar como fuente.

Espigas: la planta más peligrosa

Las espigas son semillas secas de gramíneas con forma de flecha o arpón. Se adhieren al pelaje y se clavan en la piel o mucosas de los perros. Avanzan continuamente hacia el interior, nunca salen solas, y pueden causar infecciones graves, abscesos o perforaciones de órganos si no se tratan rápidamente.

  • Prevención: revisa que después del paseo tu perro no muestre signos como sacudir mucho la cabeza, una oreja caída, no para de estornudar o tiene un ojo muy cerrado y lloroso. Evita pasear por zonas con vegetación abundante y acude al veterinario ante cualquier sospecha.

Cómo proteger a tu perro durante el verano

La prevención es la mejor herramienta para mantener a tu perro libre de parásitos. Para ello, debes incluir:

  • Antiparasitarios externos: collares, pipetas, comprimidos o espráis diseñados para repeler pulgas, garrapatas y mosquitos.
  • Revisión periódica: después de cada paseo, inspecciona el pelaje de tu perro en busca de garrapatas u otros parásitos.
  • Control: limita el tiempo de exposición en áreas con alta presencia de mosquitos y pulgas, y asegúrate de mantener limpios los espacios donde tu perro pase tiempo.
  • Vacunación contra la leishmaniosis: si vives en una zona donde la leishmaniosis es endémica, consulta con tu veterinario sobre la posibilidad de vacunar a tu perro.
  • Cuidado con el entorno: si tu perro duerme fuera, es recomendable que pase la noche dentro de casa durante los meses de mayor actividad de los mosquitos.
  • Mantén limpios los comederos y bebederos: evita que se conviertan en focos de atracción para los insectos.

¿Cuándo ir al veterinario?

Si notas alguno de estos síntomas, es importante que lleves a tu perro al veterinario:

  • Rascado excesivo y persistente.
  • Piel irritada, enrojecida o con heridas.
  • Pérdida de apetito o letargo.
  • Costras o pérdida de pelo en áreas específicas del cuerpo.
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