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Las mascotas que podrían transmitir el hantavirus: el riesgo no está en perros y gatos, sino en los roedores

La infección se contagia principalmente por contacto con orina, heces o saliva de ratas y ratones infectados

Las autoridades sanitarias insisten en que las mascotas habituales no son el foco de transmisión, aunque los roedores de compañía requieren precauciones especiales

Rata.

Rata. / Envato

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Marta Clavero

Marta Clavero

La preocupación por el hantavirus ha disparado las dudas sobre qué animales pueden transmitir esta infección. La respuesta de las autoridades sanitarias es clara: el principal riesgo no está en perros, gatos, aves o conejos, sino en los roedores infectados, especialmente ratas y ratones, y en los restos de orina, heces, saliva o material de nido que puedan contaminar el entorno. El Ministerio de Sanidad recuerda que los hantavirus «se propagan principalmente a través de roedores» y que la transmisión entre personas es muy poco probable, salvo en situaciones de contacto estrecho con un caso sintomático en determinados tipos del virus.

En el ámbito doméstico, las mascotas que pueden suponer un riesgo son ratas y ratones de compañía, sobre todo si proceden de colonias infectadas o han estado en contacto con roedores silvestres. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que las personas que trabajan con roedores vivos o los tienen como mascotas pueden exponerse al virus por mordeduras o por contacto con saliva, orina, heces o lechos contaminados.

El virus Seúl

El caso más citado por los veterinarios es el virus Seúl, un tipo de hantavirus asociado principalmente a la rata parda o rata noruega. Las ratas infectadas pueden eliminar el virus por la orina, las heces y la saliva, y no siempre muestran síntomas visibles. Por eso, los CDC (Centros de Control) recomiendan extremar las precauciones en criaderos, tiendas, consultas veterinarias y hogares con ratas de compañía.

La vía de contagio más habitual no es una caricia ni la convivencia con una mascota sana, sino la inhalación de partículas contaminadas cuando se remueven excrementos, orina seca o restos de nidos de roedores. También puede haber contagio si esos materiales entran en contacto con heridas, ojos, nariz o boca; las mordeduras o arañazos de roedores son una vía posible, aunque menos frecuente.

Las autoridades sanitarias descartan que perros y gatos sean transmisores habituales del hantavirus a las personas. El riesgo indirecto aparece si un animal lleva a casa un roedor muerto o si facilita el contacto de la familia con restos contaminados. La recomendación, en ese caso, es no manipular el animal muerto sin protección y limpiar la zona con desinfectante, sin barrer ni aspirar en seco.

Los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe: fiebre, cansancio, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas o malestar digestivo. En los cuadros pulmonares más graves pueden aparecer tos y dificultad para respirar días después. Ante síntomas compatibles tras haber estado expuesto a roedores o a sus excrementos, los expertos recomiendan consultar con un médico e informar de esa exposición.

CLAVES

Mascotas con posible riesgo: ratas y ratones de compañía, especialmente si proceden de colonias no controladas o han contactado con roedores silvestres.

Mascotas que no son foco habitual: perros, gatos, aves, peces o conejos.

Principal vía de contagio: respirar polvo contaminado por orina, heces, saliva o nidos de roedores infectados.

Qué no hacer: barrer o aspirar en seco restos de roedores.

Qué hacer: usar guantes, desinfectar, ventilar y evitar el contacto directo con animales muertos o excrementos.

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