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Rescate de película en Nigrán para salvar a una camada de gatos recién nacidos destinados a morir aplastados

La empresa Ecoforest paralizó su actividad en un muelle de carga para que La Isla de Tali pudiera rescatar a la madre y a sus crías

Final feliz: la gata dando de mamar a sus crías.

Final feliz: la gata dando de mamar a sus crías. / La Isla de Tali

Marta Clavero

Marta Clavero

Una camada de gatos recién nacidos estuvo a punto de morir aplastada en el muelle de carga de una empresa de Nigrán. Los pequeños habían nacido en una zona de trabajo por la que, pocas horas después, debían comenzar a moverse camiones y tráileres. El riesgo era inmediato: el primer transporte que bajase por el muelle podía acabar con la vida de los animales.

La alerta llegó a La Isla de Tali, protectora que recibió una llamada urgente para intervenir. «Nos pidieron ayuda desesperadamente porque tenían la empresa parada», relatan desde la entidad. Sin embargo, rescatar solo a los bebés no era la mejor solución: sin su madre, las crías recién nacidas tenían muchas menos posibilidades de salir adelante.

El caso dejaba pocas alternativas. Por un lado, retirar a los gatitos para salvarlos del peligro inminente. Por otro, intentar capturar también a la madre, algo que exigía tiempo, paciencia y, sobre todo, la colaboración de la empresa. «Era bastante improbable, porque tenían que parar la actividad durante al menos un día», explican desde la protectora.

Las crías rescatadas.

Las crías rescatadas. / La Isla de Tali

Contra todo pronóstico, Ecoforest, empresa ubicada en Nigrán, no solo detuvo la actividad en la zona, sino que colaboró durante todo el proceso de rescate. Aprovechando la propia estructura del muelle de carga, los voluntarios prepararon un espacio seguro para que la gata entrase y no pudiera volver a escapar. La operación se prolongó durante horas e incluso durante la noche, hasta que finalmente lograron capturarla.

Tanto la madre como sus crías se encontraban débiles, pero ya están a salvo. Ahora la gata podrá criar a sus bebés en un entorno tranquilo, lejos del peligro de la calle y con una oportunidad de futuro.

Desde La Isla de Tali destacan que el desenlace habría sido muy distinto sin la implicación de la compañía. «Si no fuera por la colaboración extrema de Ecoforest de Nigrán, esto no se habría podido conseguir», señalan.

La protectora ha compartido la historia como un ejemplo de cooperación entre ciudadanía, entidades animalistas y empresas. También ha pedido ayuda para poner nombre a la gata, a la que describen como una madre «guerrera y buena» tras haber protegido a sus pequeños en unas circunstancias límite.

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