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El síndrome del gato paracaidista: qué es y por qué se dispara con el buen tiempo

Las caídas desde ventanas, balcones y terrazas aumentan en los meses cálidos, no porque el calor afecte al animal, sino porque hay más huecos abiertos y más estímulos exteriores

El síndrome del gato paracaidista aparece por una combinación muy humana de ventanas abiertas y exceso de confianza.

El síndrome del gato paracaidista aparece por una combinación muy humana de ventanas abiertas y exceso de confianza. / Envato

Marta Clavero

Marta Clavero

El llamado síndrome del gato paracaidista describe las lesiones que puede sufrir un felino al caer desde una ventana, un balcón o una terraza. Aunque mucha gente cree que el gato «siempre cae de pie», los veterinarios advierten de que estas caídas pueden provocar fracturas, traumatismos y daños internos de gravedad.

Su repunte con el buen tiempo no se debe al calor en sí, sino a un cambio de hábitos: se abren más ventanas, se frecuentan más balcones y terrazas y el animal queda más expuesto a pájaros, insectos y otros estímulos del exterior. Su curiosidad, un movimiento brusco o un mal cálculo pueden acabar en accidente.

La agilidad felina no los hace invulnerables

Los gatos tienen reflejos para girar en el aire, pero eso no evita lesiones serias al impactar. Por eso, los especialistas insisten en que la mejor medida es la prevención: asegurar las mosquiteras, instalar redes de protección, no dejar acceso libre a balcones abiertos, evitar colocar comederos para pájaros cerca de terrazas y cerrar las ventanas cuando no puedan garantizarse medidas de seguridad. En caso de caída, aunque el gato parezca estar bien, la recomendación es acudir de inmediato a un servicio veterinario de urgencias, porque algunas lesiones internas no son visibles a simple vista.

La idea clave es simple: el gato no se lanza, se accidenta. Y en estos casos, la confianza del dueño puede ser tan peligrosa como una ventana abierta.

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