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Cuándo correr al veterinario y cuándo puede esperar, según este profesional: «Mi perro se rasca desde hace una semana»

¿Urgencia o no? Este veterinario te saca de dudas ante algunos síntomas de perros y gatos

Cachorro rascándose.

Cachorro rascándose. / Envato

Marta Clavero

Marta Clavero

Distinguir una urgencia real de un problema que admite cita ordinaria no siempre es sencillo, y los ejemplos de la vida diaria lo demuestran. Un veterinario de una clínica española explica, a través de un vídeo en Tik Tok, que hay síntomas que obligan a actuar sin demora -por riesgo vital o de secuelas- y otros que, aunque requieren revisión, pueden resolverse en consulta programada.

«¿Sabes diferenciar lo que es urgente de lo que no lo es para tu mascota?», plantea el profesional. «Hay casos en los que no conviene esperar: cuanto antes llegue el animal a la clínica, más opciones hay de evitar complicaciones».

Urgencias veterinarias: no esperar

El veterinario resume algunas situaciones típicas en las que la recomendación es acudir a un servicio de urgencias:

  • «Mi perro no puede mover las patas de atrás: eso es una urgencia», advierte. (Parálisis o debilidad repentina, especialmente si el animal no puede mover las patas traseras).
  • «Mi perro se arrastra desde hace una semana: hay que verlo». (Arrastrarse o pérdida de movilidad mantenida, incluso si lleva días)
  • «Si hay una caída o un golpe fuerte, mejor no esperar a ver “si se le pasa”». Traumatismos y caídas (por ejemplo, desde una ventana) o golpes importantes; fracturas o lesiones graves (roturas, extremidades con dolor intenso o deformidad).
  • «Si no deja de sangrar, es urgencia». (Sangrado que no cede o heridas que no paran de sangrar)
  • «Mi perro tiene vómitos y diarreas que no paran: hay que valorarlo». (Vómitos y diarreas persistentes, sobre todo si no remiten, se repiten con frecuencia o el animal está decaído)
  • «¿Tu gato va mucho al arenero y no consigue hacer pis? Eso es urgente».

No suele ser urgencia, pero conviene pedir cita

Hay problemas que requieren atención veterinaria, pero que, en general, no obligan a salir corriendo en ese mismo momento si el animal está estable:

  • «Mi gato hace pipí en la bañera: eso no suele ser una urgencia, señala.
  • «Mi perro se rasca desde hace una semana: no es urgente», advierte.
  • Tampoco urge llevarlo a la clínica si «mi perro se ha roto una uña».

Recomendación práctica

Si tienes dudas, el criterio más útil es fijarse en dos cosas: cómo está el animal en ese momento (dolor intenso, decaimiento marcado, dificultad para moverse, sangrado, incapacidad de orinar) y si el síntoma progresa. Ante señales de alarma, lo prudente es contactar con tu clínica o acudir a urgencias; ante problemas menos agudos, pide cita, pero no lo dejes pasar.

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