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La iniciativa de un pueblo francés para cuidar a sus felinos: «Si tienes gato, mándanos una foto para que no sea capturado»

Eso permitirá que el minino de una familia no se confunda con los gatos callejeros y así evitar la pérdida de una mascota ya establecida en un núcleo familiar.

Gatos callejeros.

Gatos callejeros. / FDV

Marta Clavero

Marta Clavero

La Ley de Bienestar Animal recoge algunos conceptos referidos a la tenencia responsable de mascotas, al abandono o a los derechos de los animales, entre otras cosas.

Los gatos, por ejemplo, si bien son considerados animales de compañía, se clasifican en España como domésticos, merodeadores o comunitarios, de acuerdo a su forma de vida, el nivel de socialización o el lugar en el que habitan.

Y es que, no es lo mismo un gato doméstico que otro que vive en una colonia, en la calle: «Se introduce el concepto de gato comunitario, el gato libre que convive en entornos humanos y que no es adoptable debido a su falta de socialización, y se establece una gestión integral de los mismos con métodos no letales, basados en el método CER, con el objetivo de reducir progresivamente su población mientras se controla el aporte de nuevos individuos con la esterilización obligatoria de los gatos con hogar», se puede leer en el proyecto de ley.

Gatos comunitarios, domésticos y merodeadores

De este modo, se define como gato comunitario a los felinos de la especie Felis catus que vive en libertad, pero que están vinculados a un territorio y que no pueden ser abordados o mantenidos con facilidad por los seres humanos debido a su bajo o nulo grado de socialización. Serían por tanto, gatos callejeros que desarrollan su vida en torno a los seres humanos para su subsistencia. No hay que confundir estos gatos comunitarios con el concepto de gato merodeador, que es aquel gato que vive en un domicilio, junto con los humanos, pero que sale sin supervisión al exterior del hogar.

Y son estos, sobre todo, hacia los que se dirige el ayuntamiento francés de Le Faget, en su última iniciativa sobre mascotas. Han solicitado a sus residentes que les envíen una foto de sus gatos domésticos para evitar que sean capturados. Eso permitirá que el felino de una familia no se confunda con los gatos capturados y así evitar la pérdida de una mascota ya establecida en un núcleo familiar.

Le Faget es un pueblo de unos 300 habitantes, así que la gestión es relativamente fácil, algo que en cualquier localidad más poblada sería casi imposible.

Las autoridades locales advierten que no tienen previsto exhibir las fotos. Sin embargo, estas imágenes se recopilarán para evitar confundir a los gatos domésticos y merodeadores, con otros gatos que deambulan por el pueblo, los estrictamente callejeros.

«Serán examinados por un veterinario para evaluar su estado de salud antes de ser dados en adopción», explica el alcalde Francis Calmettes a un digital de la región gala.

El ayuntamiento espera que esta medida evite la separación accidental de gatos domésticos de sus dueños residentes en el pueblo. Según el alcalde, la campaña es indispensable: «Se trata de la limpieza de nuestras calles» y del «bienestar» de los felinos.

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