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Fin de las vacaciones de los Reyes en Palma: un verano en tres actos

Doce días han durado las vacaciones de Felipe y Letizia en Mallorca junto a sus hijas | Oficialmente han participado en la visita a Lluc, la clausura del Atlàntida y un despacho con Pedro Sánchez | Náutico y cenas familiares, su faceta privada

La Familia Real, en Mallorca.

Aunque no hay confirmación por parte de la Casa Real, ni la habrá al tratarse de la agenda privada, los Reyes y sus hijas han abandonado este miércoles Mallorca rumbo a Madrid para disfrutar durante los próximos días -no serán muchos- de unas vacaciones privadas antes de que la princesa Leonor inicie sus estudios en el UWC Atlantic College de Gales. Sin despedida oficial, queda en la retina la segunda de las escapadas nocturnas que los monarcas, la princesa y la infanta realizaron la noche del martes. Cena los cuatro juntos en el Tkoko de Martín Berasategui y posado improvisado para los medios; conocían perfectamente que muchos fotógrafos de los que suelen cubrir sus actos durante todo el año habían vuelto ya a sus ciudades de origen, por eso esperaban menos flashes. 

La realidad es que año tras año, la estancia en Marivent se reduce mucho másLejos quedan los tiempos de esplendor durante el reinado de Juan Carlos I y en los que la isla era epicentro de interés nacional e internacional. El palacio era el mejor escenario para recibir a los principales líderes políticos, magnates, empresarios y realeza europea. Ahora, Felipe VI se limita a abrir Marivent al tradicional despacho con el presidente de Gobierno. Por no haber, no hay ni posado familiar; saben que es la única ocasión en la que se rompe el protocolo y los periodistas pueden preguntar. La rumorología apunta a que, bajo la excusa de la pandemia y la obligatoriedad del uso de la mascarilla, se ahorran tener que responder a preguntas incómodas. 

Ciñéndonos a la agenda oficial que se facilita desde Zarzuela y que abarca actos de viernes a viernes, el Jefe del Estado y su familia han participado durante sus vacaciones públicas en Mallorca en tres actos oficiales. Inauguraba la agenda la reina doña Letizia el domingo 1 con su asistencia a la clausura del Atlàntida Film Festival, un acto muy comentado pues se producía días después de que falleciera su abuela Menchu Álvarez del Valle. Se pensó que Letizia guardaría luto y nada más lejos de la realidad. A ritmo de tango, la reina entró en el pati de La Misericòrdia con un look firmado por Galcon Studio compuesto por blusa y una falda que llamó la atención por la enorme abertura central que dejaba entrever sus piernas. Hay quien bromeó que se había preparado para bailar. 

Al día siguiente, primera aparición oficial de Felipe VI, aunque el sábado ya había salido a navegar con sus compañeros del Aifos. Recibía a las principales autoridades de Baleares en encuentros de 30 minutos en L’Almudaina. Todo perfectamente cronometrado para que a las doce estuviera listo para dirigirse al campo de regatas y participar en la XXXIX edición de la Copa del Rey de Vela Mapfre. “Solo salir a navegar es ya una maravilla”, dijo a este periódico al llegar al pantalán horas después. El martes no pudo visitar el Náutico pues tuvo el tradiconal encuentro en Marivent con Pedro Sánchez. Y esta fue la única vez en todo el verano que la prensa ha podido acceder al palacio. Desde 2019 ya no hay posado familiar en sus escalinatas o jardines. 

El tercero y último de los actos oficiales, y la primera vez que se veía a toda la familia en Mallorca tuvo lugar en Escorca. Se anunciaba visita al Santuari de Lluc y, aunque el monasterio y la actuación de los blauets no fueron inmortalizados, sí ofreció otras imágenes a las puertas del Ajuntament de Escorca, en el paseo de los Misterios o junto a las estatuas de Joan Bennàssar. No estuvo la visita exenta tampoco de polémica porque la reina volvió a ponerse el bolso falso de roba de llengües que ya lució en Son Marroig, error que subsanó la noche del martes. 

Fuera de agenda

Muchos se había especulado sobre sí habría o no fotografía con la reina emérita. Tardó en llegar y se produjo, como suele ocurrir, a hurtadillas y con nocturnidad. Fue el sábado el día con más presencia de los reyes y sus hijas fuera de la agenda oficial. Por la mañana, participaron en el recibimiento al medallista olímpico Joan Cardona -no hubo convocatoria oficial desde Marivent, sí llamadas a algunos medios- y por la noche cenaron en el restaurante Ola de Mar, que viene a sustituir al Flanigan. Minutos antes del toque de queda, la madre del Rey se dejaba fotografiar caminando de la mano de Leonor y con la infanta Sofía agarrándole el brazo. En un segundo plano, los reyes ayudando a caminar a la princesa Irene y, más atrás, el matrimonio Frucheaud. 

Ahora que se han ido, y que se queda la emérita al mando de Marivent, está prevista la llegada de la infanta Elena para los próximos días. De momento, sin sus hijos.

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