Si suspiras al ver los vestidazos que aparecen en la serie “Halston”, el biopic protagonizado por Ewan McGregor sobre la vida del primer modisto pop-star norteamericano que estrenó Netflix hace unas semanas, ahora te alegrará saber que podrás hacerte con ellos, ya que el gigante del streaming y la marca de lujo han llegado a un acuerdo para comercializar una colección cápsula con modelos de auténtica alfombra roja.

Netflix se alía con Halston para saltar a la alta costura

No es la primera vez que Netflix le da un tiento al mundo del diseño y la moda. Por ejemplo, hace un par de veranos ya se asoció con H&M para crear una línea de ropa que clonaba los looks de la franquicia juvenil Stranger Things. También prestó su nombre para algunas colecciones de La casa de papel (con Diesel) o Élite (Pull & Bear). Porque las ficciones de televisión son el nuevo abrevadero de tendencias que luego saltan a la calle (y ahora más aún, con los desfiles congelados por el covid desde hace meses). Los Bridgerton han recuperado los corpiños y el joyerío en los conjuntos de este verano y Emily en París, las boinas y los looks de Audrey Hepburn. Por poner un par de casos.

Netflix se alía con Halston para saltar a la alta costura

Lo que sí que es novedoso es que con esta alianza con Halston, Netflix ha dado un paso más, bebiendo en las aguas de la alta costura y trabajando mano a mano con una firma. “Estoy muy emocionado por poder traer al presente este legado a través de esta colección con Netflix. Ha sido muy interesante poder recrear los vestidos de archivo de Halston y reinterpretarlos para el presente”, declaró horas después del estreno de la miniserie de Ryan Murphy el actual director creativo de Halston, Robert Rodríguez. Anunciaba así el nacimiento de Halston x Netflix, la colección cápsula de diez vestidos que recrea los trajes de archivo más famosos del diseñador adicto a las juergas del mítico y vicioso Studio 54.

Vuelven los cortes fluidos y la estética setentera glam. Estos modelos se pondrán adquirir desde el 7 de junio por un precio de entre 995 y 1.595 dólares (a partir de 811 euros), a través de la web de Halston y en los grandes almacenes de lujo de EE UU Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus.

Tanto en la serie como en esta colección cápsula, el gigante audiovisual persigue una nueva relación entre la industria de la moda y el entretenimiento. Traer a la actualidad el legado de un personaje icónico como Halston.

Antes del rodaje, Netflix contactó con la marca para poder acceder a su archivo. Jeriana San Juan, la diseñadora de vestuario de la plataforma, usó patrones históricos para crear los nuevos que aparecen en la ficción. Hasta ahí llegó la colaboración de la firma en la trama. En febrero de este año, cuando se acabó de grabar, ambas empresas iniciaron conversaciones para lanzar esta colección de alta costura. Así, Rodríguez y San Juan comenzaron a trabajar codo con codo para elegir qué vestidos reeditar de los muchos que se ven en la serie. “Es una oportunidad traer de vuelta vestidos icónicos que el mismo Halston creó, pero reinterpretándolos para hacerlos más modernos”, revela Rodríguez.

Entre los dos han seleccionado diez piezas que fueron populares en las décadas de los 70 y 80 y que consideran que conectarán con el consumidor moderno. Por ejemplo, el modelo Beverly, un vestido de gasa de seda en cascada en un rojo dramático; o el Elsa, un caftán de seda con batik –técnica de pintado– azul zafiro; o el Liza, un vestido de lúrex –tipo de hilo con efecto metálico-dorado con rayos de sol–, o el Anjelica, un vestido de un solo hombro, en viscosa fruncida. “A Halston le encantaba el color, así que estábamos seguros de resaltar eso. He adaptado las siluetas y las proporciones”, ha explicado Rodríguez.

Los nuevos modelos llegarán a los almacenes de lujo en agosto. “Es un sueño hecho realidad estar en estos escaparates”, ha recalcado el director creativo de la marca, sabedor de que esto le dará a la firma “una nueva visibilidad”. Rodríguez se unió a Halston hace un año, tras abandonar su propia marca, de nombre homónimo, después de una década y media.

Para Netflix esta colaboración es solo una asociación de marketing, ya que no recibirá nada por la venta de los vestidos.