La Semana de la Moda de Madrid se frota las manos para una nueva entrega desde hoy mismo con la Mercedes Fashion Week también calentando. En esta edición, el formato híbrido (con algunos desfiles presenciales y otros virtuales) también llega a la capital. Desde esta jornada y hasta el 20, Roberto Verino tendrá la calle Serrano como pasarela y sus transeúntes serán sus maniquíes. Para esta primavera-verano, la apuesta está clara: flores en formato minimal y máximo según el calor.

–En esta nueva campaña, usted propone los Armarios Emocionales. ¿Qué busca con esta idea?

–No es algo solo de este momento sino que siempre ha sido una de mis formas de entender la moda: el conseguir que los armarios tengan una vida más. Tienen que transmitir emociones porque de alguna manera las prendas, como nosotros, han compartido momentos vivos, de disfrute. Cuando abres un armario y te encuentras con una prenda que te trae recuerdos de lo sucedido, tiene para ti un valor especial. Los armarios emocionales no solo sirven para salir del apuro sino que aportan un punto de felicidad que a todos nos conviene cada vez que nos vestimos por las mañanas para darnos seguridad y sacar el mejor partido a nuestra imagen.

–¿Está solo pensado para ocasiones especiales?

–Un armario emocional tiene que estar compuesto de prendas que ayuden a enfrentarse en la necesidad de ser funcional cada día. Tenemos que sentirnos cómodos en casa pero las prendas también tienen que servir para salir a hacer compras, trabajar o tomar algo.

–Apuesta nuevamente por una presentación impactante.

–Vamos a hacer en la calle Serrano en Madrid un desfile especial en el que quienes van a desfilar son los peatones porque las prendas van a estar fotografiadas en unos mupis (soportes publicitarios) mostrando las propuestas de la colección. Las personas que se paren y conecten con el QR verán que las prendas cobran vida y que empezarán a moverse con el vídeo y la propuesta fotográfica que planteamos. Tiene la ventaja de que es un show abierto para todo el transeúnte durante varios días porque va a durar hasta el día 20. Es algo revolucionario, que las nuevas tecnologías las podamos llevar a un gran grupo de personas y no a uno pequeño que asista a un desfile.

–La pandemia obliga a agudizar más que nunca el ingenio...

–Todas las crisis son las que nos hacen mejorar. Yo considero que no nos ha quedado más remedio que intentar reinventarnos, multiplicarnos pero sobre todo entender que la vida hay que verla seguir y hacer felices a las personas además de lograr que la capacidad de sobreponernos a las adversidades sea la más alta posible. Una de las formas de estar mejor vacunados es estar bien con nosotros mismos. En mi caso, siempre he intentado ser feliz haciendo felices a las personas como diseñador. Ahora, más que nunca, es una exigencia del guion.

–¿Le resulta difícil alejarse de la corriente “pijama” o chándal?

–Entiendo que hay que ser capaces de que el concepto chándal sea suficientemente atractivo como para sentirnos bien. La moda es como la comida, si no disfrutas de ella, te conviertes en un pobre desgraciado. Veo que el concepto pijama es para aquellas personas que no quieren entender que las primeras capacidades para emocionarse empiezan por ellas mismas. Si te vistes con algo que no te hace creer que eres capaz de salir a la calle, tú misma te estás coaccionando.

–Esta semana supimos que H&M aplicará un ERE a 1.000 personas en España con el cierre de 30 puntos de venta. ¿Cómo están lidiando desde Roberto Verino con esta pandemia?

–Estamos trabajando de una manera muy intensa aunque sí tenemos una parte de la plantilla en ERTE. Todos estamos vinculados a un ERTE de poco tiempo pero que nos afecta por igual. Hay tiendas que están cerradas y otras personas como mi caso tenemos que multiplicarnos por tres para hacer lo que hacía un equipo de más gente. Nos estamos enfrentando con muchas ganas para que esto nos afecte lo menos posible. No hemos cerrado definitivamente ninguna tienda. Al contrario, creemos que tenemos que hacer un esfuerzo para estar al lado de nuestros consumidores. Estamos haciendo un esfuerzo por mantenernos lo más vivos posibles.

–¿Se ha vacunado?

–No, no estoy vacunado, todavía no me ha tocado. Decían que en abril estaríamos vacunados pero resulta que es muy distinta la realidad a las promesas de nuestro ejecutivo.

–Meses atrás, ¿imaginaba que estaríamos en esta situación?

–Optimista con lo que hemos vivido, nose podía ser. Lo cierto es que nadie se imaginaba que en abril de 2021 estaríamos en una situación que no mejora mucho respecto al año pasado. Aquí ha sido error tras error y vuelta a empezar. Esperemos que estemos en el final que todos deseamos. Lo importante es salir sanos y vivos de esta realidad y no llenos de pensamientos tristes porque mucha gente ahora mismo está entrando en depresión lo que es muy difícil de combatir.