Visiblemente desolada al relatar el verdadero horror que vivió en los últimos años de relación con Antonio David Flores, Rocío Carrasco cuenta cómo poco a poco el que fuera su marido le fue arrebatando las fuerzas y la valentía para separarse hasta que no pudo más y finalmente decidió poner punto y final a su matrimonio con la advertencia de "te vas a cagar, no vas a saber por dónde te van a venir". Con un segundo embarazo lleno de angustia, tristeza y disgustos, Rocío Carrasco reconoce que ella sabía que algo no iba bien en su embarazo desde el principio: "Yo sabía que no iba bien, tenía bajadas de tensión, contracciones, pinchazos... yo pensaba que ese embarazo no iba a llegar a buen término". "Los celos te están volviendo loca, vas a malparir a mi hijo" le espetó una y otra vez Antonio David a Rocío durante el embarazo debido a las numerosas crisis que vivió a causa de las infidelidades del ex Guardia Civil. Dejando claro que todo lo que se veía en los medios sobre su matrimonio era puro teatro para que todo pareciera normal, Rocío se lamenta: "Al final parece que lo hice tan bien que nadie se dio cuenta hasta el día que dije que me separaba". Tras numerosos episodios de supuestos maltratos en los que Antonio David incluso intentó tirar a su entonces mujer por la ventana de su casa de Chipiona, Rocío asegura que se lo contó con su prima Ani porque temía por su vida: "Se lo conté con la condición de que no se lo contara a nadie pero que, si me ocurría algo, que alguien supiera que eso ya me había pasado con anterioridad y mi prima nunca dijo nada".

La hija de Rocío Jurado vuelve a impactar en los episodios 2 y 3 de 'Rocío. Contar la verdad para seguir viva' contando en primera persona y de manera desgarradora una agresión física vivida en Chipiona.

Al comienzo del debate especial que abarca los nuevos capítulos, se ha hecho público un audio de Rocío Carrasco en el que cuenta brevemente cómo se ha sentido tras el estreno de su entrevista la semana pasada. "Quiero agradecer a todas las personas que me han creído y, sobre todo, a aquellas mujeres que se hayan sentido identificadas o reflejadas en mi relato. Estoy fuerte, un pelín desbordada con todo lo que ha acontecido esta semana, pero al mismo tiempo estoy tranquila y serena".

También en el arranque del programa en directo, se contó con la participación de El Chori, un veterano paparazzi afín a la familia Jurado, que presenció otra agresión física de Antonio David Flores a Rocío Carrasco en Argentona.

De entre todos los tertulianos que participaron en el debate tras la emisión de la segunda parte de la entrevista a Carrasco, destacó la intervención de Kiko Hernández, que se convirtió en trending topic por sus palabras. "Yo ahora mismo me alegro de no ser compañero de Antonio David Flores. Me alego no sabes cuánto y no sabes cómo. sería incapaz de pisar un plató de televisión con él".

Las frases más destacadas de Rocío Carrasco

  • "Estando embarazada de nuestro segundo hijo, nos fuimos a pasar el verano a Chipiona. Salíamos todas las noches de fiesta. Un día, empecé a ver complicidades y toqueteos con una chica que se llamaba Sonsoles. Cuando se lo comenté, me dijo que estaba loca, que el embarazo me estaba afectando a la cabeza. Pero varias noches después, les pillé. Se estaban comiendo la boca detrás de la barra".
  • "Me fui de allí llorando, sentía pinchazos en la barriga. Le dije que me llevara a casa pero me dijo que él se quedaba con ella y que si quería, que me fuera sola. Me dio un ataque de ansiedad, me estaba faltando el respeto como madre más que como mujer, porque estaba embarazada de su hijo".
  • "Lo sabía todo el pueblo y toda la prensa. María Patiño lo sabía. Había personas que se acercaban a mi ventana y me decían: "Rociíto, eres una cierva embarazada". Si me llega a pillar sin estar embarazada, no entra en mi casa".
  • "Una noche, cuando volvió de fiesta, le dije que era un sinvergüenza. Entonces me cogió del camisón y me llevó hasta una ventana para tirarme. Me sacó medio cuerpo por fuera, golpeándome la barriga, y le dije que se asegurara de que cuando llegara abajo me hubiera matado. Entonces tomó conciencia de lo que estaba haciendo y me dejó".
  • "En ese tiempo no temía por mi vida pero sí por la de mi bebé. Yo sabía que algo no iba bien y un día me estaba duchando y sangré".