La foto de Harris con traje gris que se había elegido y no se publicó.

Kamala Harris será nombrada vicepresidenta de Estados Unidos de aquí pocos días, pero desde el lunes de lo que más se habla es de su imagen en la portada para la edición del mes de febrero de Vogue USA. En la instantánea para la célebre revista, Harris, de 56 años, posa sonriente con traje pantalón, jersey, collar a modo de gargantilla y deportivas Converse frente a unas cortinas rosas y verdes (los colores de Alpha Kappa Alpha, la hermandad de mujeres a la que perteneció cuando estudiaba en la Universidad de Howard).

Un posado que está siendo muy criticado en Internet, pues muchos usuarios opinan que además de aclararle la piel, su estilo es lamentable: “Demasiado casual”, de andar por casa, poco favorecedor y que sin duda no se ajusta al que tendría que ser el de la primera mujer vicepresidenta de EEUU.

“La vicepresidenta electa Kamala Harris está ‘extremadamente decepcionada’ con su portada en la revista Vogue que ha sido duramente criticada, pero aún espera que sirva como una señal de que ‘los sueños se pueden lograr”, ha revelado una fuente a la edición digital de Daily Mail.

La misma fuente ha confirmado que Harris está de acuerdo con gran parte de las críticas de Internet, y está “tremendamente decepcionada con la elección de la portada, a pesar que su propio equipo eligió el vestuario”, y no la publicación.

Y es que la fotografía en cuestión originó controversia cuando salió a la luz este fin de semana, con cientos de usuarios en las redes sociales atacando a Vogue y a su editora jefe Anna Wintour, acusándoles de “blanquear” y de mal vestir a la política y abogada con un estilismo nada favorecedor.

Por otro lado, la cuenta de Instagram de Vogue se ha copado de críticas por la imagen de su portada y los internautas la han calificado de “horrenda” e “irrespetuosa” para Harris. Algunos consideran que se trata de un paso en falso en la reputación de la revista, que durante mucho tiempo ha sido acusada de blanquear y usar imágenes poco favorecedoras cuando presenta a mujeres afroamericanas en su portada.

Al parecer, a la futura vicepresidenta de Estados Unidos se le tomó otra imagen mucho más formal con un traje de chaqueta azul cielo y ésa fue la elegida de mutuo acuerdo, tanto por los asesores de la política como por la propia editorial.