A Alberto Chicote le pilló en el pasado mes de marzo el largo confinamiento en plena grabación de la tercera temporada de “¿Te lo vas a comer?”, el espacio de denuncia culinaria que emite La Sexta y que volvió a la parrilla ayer por la noche con los temas de “El timo del pan” y “El fraude de la comida ecológica” como protagonistas. Por lo pronto, el chef madrileño y su equipo se han tenido que comer dos de los programas que quedaron inconclusos por culpa de la crisis provocada por el maldito coronavirus. De esta manera, tan solo se podrán emitir seis capítulos en esta nueva temporada, pero suficientes, dice, para dejar al espectador con ganas de más.

–¿Cuál de los programas de esta entrega le ha quedado mejor?

–A mí me gustan todos. Contestaremos a todas las preguntas que se hace la gente. Hay uno que me gusta mucho, el del reetiquetado de los productos que no son nuestros y se termina vendiendo como si lo fueran.

–¿Hay mucho fraude en el pan que comemos los españoles?

–No lo puedo decir porque no tengo datos suficientes, pero sí creo que hay más del que debería. Bajo el cartel de pan de masa madre, que todos identificamos como de mayor calidad, se esconden algunos productos que no cumplen las condiciones.

–¿Es cierto que hay restaurantes que el 100% de lo que ofrece es precocinado?

–Hay algunos que lo hacen sin incumplir ninguna norma de higiene sanitaria, pero no se lo dejan claro a sus clientes.

–¿Ha descubierto mucho fraude en la cocina ecológica?

–Hemos comprobado que no todo el mundo que pone a su local esa etiqueta cumple con las condiciones necesarias.

–¿Ha pedido alguna vez que le lleven comida china a casa?

–Yo es que no pido nunca comida a domicilio.

–¿Hay algo de verdad en la leyenda negra de la comida china?

–Esto ha cambiado en los últimos meses. Cuando nos planteamos hacer el programa, la comida china era la más demandada a domicilio. Tiramos del hilo y comprobamos que en muchos casos el resultado era desasosegante. En otros, era satisfactorio. Sería injusto decir que todos los chinos hacen las cosas de una manera u otra. Hay gente que hace un trabajo fantástico mientras que otros… ¡Madre mía!.

–¿Cree que con el anuncio de las vacunas estamos a tiempo de salvar los bares restaurantes?

–Todo dependerá de cuándo empecemos a percibir seguridad en los restaurantes y de cómo vaya la recuperación económica de nuestros clientes.

–¿Sigue usted indignado con las limitaciones a los restaurantes?

–No es que esté cabreado. Es un tema que me cuestiono porque no lo termino de entender. No entiendo que el criterio porcentual es el que se haya fijado para limitar el aforo. Lo importante son las medidas de seguridad de cada local.

–Lleva ya siete años dando las campanadas. ¿No se cansa?

–No, me encanta. Participar en un momento tan global para el país es maravilloso. Y estas campanadas yo creo que van ser muy ilusionantes. El maldito 2020 nos ha traído mucho dolor y frustración, pero ese cartel de la Puerta del Sol que se iluminará con lo de Feliz 2021 va a tener esta vez más significado que nunca. Se me ponen los pelos de punta.