Mariah Carey acaba de lanzar "The Rarities", un recopilatorio de canciones raras e inéditas que ha acumulado en sus 30 años de reinado en el olimpo del pop y que recuperó mientras escribía su autobiografía. En ella, la ganadora del Grammy revela mucho más sobre su vida que en sus letras musicales.

Y es que Carey, que hoy tiene 50 años, no ha atravesado precisamente un camino de rosas hasta alcanzar su indeleble estatus de diva, como relata en sus memorias "The Meaning of Mariah Carey". Pasó de ser una niña birracial procedente de un hogar roto a una superestrella casada con el magnate que la fichó en la veintena.

"The Rarities" incluye 15 temas a modo recopilatorio y un segundo disco con 17 temas grabados en directo en su primer concierto en Japón, en 1996.

En su autobiografía arroja más luz sobre esa temprana etapa de su vida que tanto le marcó. Vivía con su madre, Patricia, -una cantante de ópera blanca divorciada de su padre, ingeniero aeronáutico afrovenezolano- y sus dos hermanos mayores, Allison y Morgan, que tenían actitudes abusivas y la resentían por tener una piel y cabello más claros.

Cuando tenía 12 años, "mi hermana me drogó con Valium, me ofreció una uña del meñique llena de cocaína, me hizo quemaduras de tercer grado e intentó venderme a un proxeneta". "Algo en mí quedó detenido por todo ese trauma. Por eso a menudo digo que tengo eternamente doce años. Todavía estoy sufriendo por esos tiempos", se sincera Carey en su libro.

Cárcel de oro

La artista, nacida en la localidad neoyorquina de Huntington, decidió trasladarse con su mayoría de edad a la Gran Manzana y allí conoció en una fiesta al entonces presidente de la discográfica Sony, Tommy Mottola, que quedó fascinado al escuchar un casete de demostración. Mottola le ofreció un contrato y más adelante buscó una relación romántica.

Se casaron en 1993, ella con 23 años y él con 43, en una "boda de cuento de hadas" que acabó en violencia machista y divorcio.

También aporta contexto al famoso momento viral de 2003 en el que le preguntaron por Jennifer López y afirmó "no sé quién es" y recuerda al humorista Nick Cannon, con quien estuvo casada del 2008 al 2016 y con quien tiene dos gemelos, Moroccan y Monroe.