03 de octubre de 2020
03.10.2020
Faro de Vigo

Delphine gana el juicio y es princesa

La justicia de Bélgica da la razón a la artista y reconoce que es hija del rey Alberto II, que abdicó en 2013 en su hijo Felipe

03.10.2020 | 01:44
Delphine Boël, en una imagen de 2008.

La batalla legal iniciada hace ya siete años por Delphine Boël para demostrar que es hija del rey Alberto II, que abdicó en 2013 en su hijo Felipe, ha terminado con éxito para la escultora belga de 52 años de edad. El Tribunal de apelaciones de Bruselas falló el pasado jueves a su favor y reconoció la legitimidad de su demanda, con lo que oficialmente será reconocida como princesa de Bélgica y podrá llevar el apellido paterno, Saxe-Coburgo-Gotha. La decisión también implica que sus hijos, Josephine y Oscar, pasarán a ser reconocidos como princesa y príncipe de Bélgica.

"El tribunal afirma que el rey Alberto II es su padre y que Delphine llevará el apellido Saxe-Coburgo. Sus otras demandas para que sea tratada igual que sus hermanos y su hermana han sido igualmente satisfechas. Ella se alegra de esta decisión que pone fin a un largo procedimiento doloroso para ella y su familia", indicó su abogado, Marc Uyttendaele, que reconoció que, aunque una victoria judicial "no reemplazará jamás el amor de un padre", sí concede un "sentimiento de justicia".

Biografía

La existencia de Boël, hija de la baronesa Sybille de Sélys Longchamps, se conoció por primera vez en 1999 gracias a la publicación de una biografía de la reina Paola escrita por el periodista flamenco Mario Daneels en la que se apuntaba a una relación extramatrimonial del monarca de la que había nacido una niña en la década de los 60. Boël no supo que era hija de Alberto II hasta que llegó a su mayoría de edad. Durante mucho tiempo, según declaró hace unos años, intentó un acercamiento con su padre biológico, pero sin éxito.

La negativa de Alberto le llevó a tomar la determinación de acudir a los tribunales para contestar primero la paternidad de Jacques Boël y posteriormente lograr el reconocimiento de la paternidad del que fuera soberano de los belgas.

Aunque Alberto II intentó durante años esquivar el test de ADN, el caso dio un giro en noviembre de 2018 cuando la justicia ordenó al monarca hacerse la prueba cuyos resultados se conocieron en enero de este mismo año. El examen reveló que efectivamente era el padre biológico de Delphine. La última audiencia en los tribunales tuvo lugar el pasado 10 de septiembre para determinar si la artista belga podía adoptar o no el apellido paterno y el título de princesa.

De esta manera, llega a su fin la pelea de Boël, que luchó durante siete años para demostrar que es hija del exmonarca belga Alberto II, quien el pasado enero reconoció finalmente ser su padre tras una relación mantenida con la baronesa antes de ocupar el cargo de rey de los belgas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook