El actor norteamericano Johnny Depp "no es y nunca ha sido un maltratador de esposas", sostuvo ayer su defensa en una audiencia judicial en Londres, donde el actor puso una demanda por libelo contra el tabloide británico The Sun. El intérprete, de 57 años, y su exmujer, la también actriz Amber Heard, de 34, se personaron en la vista celebrada en el Tribunal Superior para el arranque de un proceso judicial que previsiblemente durará tres semanas y en el que Depp busca "limpiar su reputación".

La querella interpuesta por la estrella de Hollywood contra el grupo News Group Newspaper, propietaria del periódico sensacionalista y contra su director ejecutivo, Dan Wootton, se debe a un artículo en el que esa publicación acusaba al actor de "maltratador de esposas". En una nota de apertura leída ayer por el abogado de Depp, David Sherborne, este remarcó que el caso de libelo no es para su cliente "una cuestión de dinero" sino de "justicia". Arguyó que, en cambio, Heard "se inventó historias de violencia grave", cuando en realidad fue ella la "agresora" .

El artículo divulgado por el periódico aludía a las acusaciones de Heard sobre Depp, incidiendo en que fue violento con ella en su matrimonio, algo que él niega categóricamente. "No será ninguna sorpresa escuchar que este no es un caso de dinero, se trata de justicia. Johnny Depp lo ha dejado claro en varias audiencias. Ha venido aquí para limpiar su reputación", subrayó el letrado.

Sherborne enumeró las acusaciones de violencia doméstica que centran el caso y aclara que su cliente "no atacó a Amberd Heard en esas ocasiones ni en ninguna". "Heard se ha inventado esas historias de violencia grave. Él no es y nunca ha sido un maltratador de esposas. De hecho, sostiene que fue Heard quien comenzó las peleas físicas, quien le dio puñetazos o le golpeó (y hubo poco que pudiera realmente hacer él para frenar esto); ella fue la agresora, no él", indicó.