Banderas arcoiris en los balcones, pregones en internet, bancos engalanados con los colores Lgtbi o manifestaciones virtuales fueron algunas de las fórmulas elegidas ayer para la celebración del día del Orgullo en todo el mundo, una jornada que este año estuvo marcada por la pandemia de coronavirus. En ciudades gallegas se cancelaron los actos para evitar aglomeraciones en las calles y se instó a la ciudadanía a reivindicar los derechos del colectivo con carteles y banderas en las ventanas en una jornada cuyo lema de este año es Mulleres LTB: Sorodidade e Feminismo.

La epidemia obligó a cambiar el tradicional calendario de celebraciones en la calle para la conmemoración de las revueltas de Stonewall (Nueva York) del 28 de junio de 1969, que dieron origen a las reivindicaciones del colectivo en favor de sus derechos. Para garantizar la seguridad y evitar contagios, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales, organizadora de los actos, diseñó una celebración online, que sustituyó a las tradicionales fiestas, conciertos, concursos y actividades que se programan cada año. Eso sí, en algunas ciudades se celebraron pequeñas manifestaciones con menos aforo del habitual y medidas de seguridad por la pandemia.

Este año se quiere destacar el papel de las mujeres lesbianas, trans y bisexuales en el activismo del colectivo LGTBI, por lo que en los próximos días se desarrollarán talleres de educación en diversidad, de salud sexual o de visibilización de las realidades LGTBI en América Latina.