La zona turística del Arenal, en Palma, vive uno de sus veranos más atípicos. La mayoría de los comercios, bares y restaurantes permanecen cerrados y la playa medio vacía. El Covid-19 lo ha trastocado todo pero ayer era un día especial. Los Reyes estaban en Mallorca y su visita se desarrolló en el Arenal empezando con una reunión con representantes de los empresarios y los sindicatos, así como con los de asociaciones y federaciones hoteleras en el hotel Iberostar Cristina, ubicado en la playa del Arenal.

Una cincuentena de personas abiertamente monárquicas, muchos de ellos felipistas, les esperaban bajo el sol. Tras las barreras de seguridad instaladas por la Policía Nacional y vigilados de cerca por los agentes, los entusiastas hacen ondear sus banderas y entonan "vivas" para hacer más corta la espera: "Viva el Rey", "Viva España", "Viva la Guardia Civil, Viva la Policía Nacional". Aplausos. Calor. "Vale la pena esperar", dice María Tur. "Todo por verles", comenta Loly Hernández.

Junto a este grupo, uno más reducido, formado por activistas de la plataforma "Stop Desnonaments", se acercaron a primera línea para manifestar su descontento y su rechazo a la visita real. Les acompaña Óscar, el chico con discapacidad que fue desahuciado junto a su familia.

"Respeten las distancias", "Mascarillas, por favor", advierten los agentes de policía. Una señora mayor se marea y alguien le acerca una silla de un bar. Otra mujer le ofrece agua: "Beba usted más", le insiste. Tras varias horas de espera, los Reyes aparecen en la lejanía, después de visitar el Hotel Iberostar Cristina. Felipe VI sin americana ni corbata y la Reina Letizia con un vestido verde que destaca en el árido ambiente. Aplausos, vítores y protestas.

Antes de llegar a la próxima parada de la comitiva real, el Hotel Riu Concordia, para conocer las medidas aplicadas con el fin de prevenir el contagio de coronavirus, los agentes de policía vuelven a cerrar el paso. Al cabo de unos minutos, Felipe VI y Letizia dejan el hotel, uno de los que forman parte del programa piloto que se puso en marcha para la recuperación del turismo alemán, y saludaron con la mano.

Los Reyes conversaron con unos turistas alemanes que viajaron a Baleares para pasar unos días de vacaciones y les agradecieron su elección tras el impacto provocado por la pandemia de coronavirus. Don Felipe y doña Letizia se interesaron por el día de su llegada y el tiempo que iban a permanecer en Baleares, les preguntaron por las sensaciones de su estancia y departieron sobre la situación que se vive.

Al finalizar la charla, el Rey les dio las gracias por su elección y la reina apostilló: "Muchas gracias y bienvenidos a España". Tanto los Reyes como la pareja de turistas alemanes mantuvieron su conversación protegidos con mascarillas.