A los más jóvenes les puede orientar saber que Antonio Flores es el padre de "Nairobi", más exactamente el padre de Alba Flores, que es la actriz que interpreta ese personaje en la serie "La Casa de Papel". También puede ayudarles el título de algunas de sus canciones, entre las más versionadas y con las letras más memorables del pop español: "No dudaría" o "Pongamos que hablo de Madrid", nada menos. Ayer se cumplieron 25 años del prematuro fallecimiento del compositor y cantante, a los 33 años y apenas dos semanas después de la muerte de su madre, Lola Flores, que ha pasado a la historia como la Faraona y con categoría de institución nacional. Antonio Flores falleció el 30 de mayo de 1995 y a pesar de su juventud ya había ya logrado consolidarse como uno de los músicos más importantes del panorama nacional. Parte de ese éxito se debió al que sería su último disco, titulado "Cosas mías".

Había nacido en 1961 en una familia que era todo arte. Era el hijo del matrimonio entre Lola Flores y el guitarrista Antonio González, el Pescaílla, y a pesar del peso del apellido no le costó mucho encontrar su propia voz y hacerse un lugar en el mundo de la música.

En 1980 publicó su primer disco, "Antonio". En sus primeros pasos ya dejó trazada una trayectoria en la que convivían el pop rock, con cierto toque de cantautor, y unas letras llenas de poesía urbana y toques románticos. Escribió para él y para otros artistas y consiguió éxitos sonados como "Siete vidas", "Gran Vía", "Coraje de vivir", "Mi gato" o "Sabor sabor".